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Técnicas · 7 min de lectura

Mixed media y gesso: cómo empezar con pintura, pasta y capas

Gesso, pintura acrílica, sprays y pasta de textura: qué hacen, en qué orden se usan y en qué papel puedes trabajar en húmedo.

Dos espátulas sobre una superficie con pintura espesa en tonos naranja y rosa; a la izquierda, un lienzo pintado
Foto: Tara Winstead · Pexels

La primera vez, poner pintura en una página de scrapbook da un poco de miedo. El papel se ondula, el color se hunde o todo acaba hecho barro. Con unas cuantas reglas básicas sobre el gesso, las capas y el papel, todo resulta mucho más tranquilo y, sobre todo, sigue siendo divertido.

Qué es el mixed media

Mixed media significa, literalmente, materiales mezclados. En una misma página combinas cosas que normalmente se usan por separado: pintura, tinta, papel, sellos, plantillas, lápiz, pasta de textura y, a veces, objetos encontrados como tela, cartón o encaje.

En scrapbooks y journals, las scrappers suelen usarlo de dos maneras. A veces toda la página es un fondo pintado sobre el que va una foto o un texto. Otras veces es un pequeño detalle, como una mancha de textura detrás de una foto o unas salpicaduras alrededor de un título. Las dos cosas son mixed media, y para ambas necesitas la misma base.

No hace falta comprarlo todo a la vez. Un bote de gesso, dos o tres tubos de pintura acrílica, un tarro de pasta de textura, una plantilla y un pulverizador con agua ya te llevan muy lejos.

Para qué sirve el gesso

El gesso es una capa de base, una especie de imprimación para el papel. Es una pintura espesa y cremosa que se seca formando una capa mate y ligeramente rugosa. Lo hay blanco, negro y transparente.

El gesso hace tres cosas:

  • Hace que el papel absorba menos. Así la pintura no se mete enseguida en las fibras, sino que se queda encima, se mezcla mejor y conserva su color.
  • Da agarre a la pintura, la pasta y la tinta. Las capas se sujetan mejor.
  • Cubre. Una capa fina de gesso blanco sobre un fondo recargado o una hoja estampada suaviza los colores, para que lo que pongas después destaque más.

Esto último también es tu salvavidas. Si no te convence una página, le das una capa de gesso por encima y vuelves a empezar. Lo que había debajo a veces se transparenta un poco, y precisamente eso suele dar profundidad.

No siempre tienes que cubrir la página entera. Muchas scrappers aplican el gesso de forma irregular con un pincel o una tarjeta bancaria vieja, para que se sigan viendo trocitos del papel. Sobre cartón, chipboard o soportes de madera, una capa de gesso también es un buen comienzo.

También puedes hacer gesso casero, por ejemplo mezclando pintura acrílica blanca con cola blanca, polvos de talco y agua. Las recetas varían y el resultado nunca es exactamente igual que el gesso comprado, así que pruébalo primero en un trozo de papel que te sobre. Trabaja con cuidado con los polvos de talco para no respirar el polvo. Remueve hasta que no queden grumos y guárdalo en un bote con tapa, porque si no se seca. Con pintura negra consigues gesso negro.

Pintura acrílica, sprays y pasta de textura

La pintura acrílica es pigmento en un aglutinante plástico. En cuanto se evapora el agua, se forma una capa firme y resistente al agua. Por eso es ideal para trabajar por capas: cuando se seca, puedes pintar encima sin que se disuelva la capa de abajo. La pega es que se seca rápido, también en el pincel. Así que lávalo enseguida.

Diluida con agua, la pintura acrílica se vuelve transparente, como un velo. Sin diluir, cubre. Si quieres trabajar más rato húmedo sobre húmedo, te ayudará un retardante o una paleta húmeda.

Los sprays son tintas o pinturas líquidas en un pulverizador. Hay algunos que siguen reaccionando al agua después de secarse, como los conocidos sprays Distress, y otros que se secan de forma permanente. Con los primeros es muy agradable jugar: pulverizas, añades agua y dejas que los colores se fundan. Úsalos con moderación, porque tienen muchísimo color.

La texture paste, en español pasta de textura o pasta de modelar, es una pasta espesa que se aplica con una espátula, a menudo a través de una plantilla. Al secarse, te queda un dibujo en relieve. Algunos trucos:

  • Sujeta la plantilla con un trocito de cinta. Así no se mueve y no se cuela pasta por debajo.
  • No alises la pasta. Una capa irregular da más relieve.
  • Si quieres textura de color, mezcla un poco de pintura acrílica con la pasta. Mantén la mezcla firme; con pintura demasiado líquida, se hunde.
  • Lava la plantilla y la espátula enseguida, antes de que la pasta se endurezca.

La embossing paste se usa de la misma manera. ¿No tienes pasta en casa? Pega papel de seda arrugado en la página con cola blanca y pinta por encima. También da una textura bonita e irregular.

El orden de las capas

No hay una ley, pero seguir un orden fijo te ahorra muchos disgustos. A grandes rasgos, trabaja de lo plano y húmedo a lo alto y seco.

  1. Pega primero el papel, el encaje u otras piezas planas que tengan que integrarse en el fondo. Lo que pegues ahora se pintará después junto con el resto.
  2. Da una capa de gesso, completa o dejando huecos. Deja secar.
  3. Aplica la pasta de textura, a través de una plantilla o suelta con una espátula. Deja que se seque bien; si la capa es gruesa, puede tardar horas, según la marca.
  4. Añade color con acrílica diluida, sprays o tinta. Empieza por los tonos claros y ve subiendo hacia los oscuros.
  5. Si quieres, quita algo de color con un paño húmedo o una toallita de bebé. En las partes altas de la pasta vuelve a aparecer el blanco.
  6. Resalta el relieve con pincel seco: muy poquita pintura en un pincel casi seco, pasado suavemente por las partes altas. El blanco, el dorado o un color que contraste quedan muy bonitos.
  7. Termina con salpicaduras, sellos, texto y, si quieres, una foto o embellishments (adornos como pegatinas, flores o botones).

Los embellishments que pegas al final destacan sobre el fondo pintado. Si los pegas antes y pintas por encima, se integran en él. Las dos opciones valen, es cuestión de elegir.

Si dudas sobre la composición, coloca todo en seco y haz una foto. Mueve las piezas, haz otra foto y compara. O aléjate un rato y vuelve a mirarlo unas horas después.

En qué papel puedes trabajar en húmedo

El papel fino se ondula, se rompe o se despega en cuanto le cae agua. Para mixed media necesitas un papel resistente que aguante la humedad. Buenas opciones son:

  • Papel mixed media, pensado para técnicas secas y húmedas.
  • Papel de acuarela, que aguanta mucha agua.
  • Cardstock grueso y liso (cartulina firme y lisa), si no usas demasiada agua.
  • Un journal de mixed media, que a menudo trae distintos tipos de papel.

Una capa de gesso hace el papel algo más firme y menos absorbente, aunque el papel fino seguirá ondulándose con mucha agua. Si trabajas en una libreta normal, pega dos páginas juntas si hace falta o limítate a materiales secos. Si aun así una página se ondula, cuando esté seca ponle encima unos cuantos libros pesados, con una hoja de papel de horno entre medias.

Encontrarás más sobre gramajes y tipos de papel en el artículo sobre papel que no se ondula con cola, pintura y agua.

Cómo hacer salpicaduras, goteos y textura

Aquí empieza lo divertido. Unas cuantas técnicas que casi siempre funcionan:

  • Salpicaduras: diluye pintura acrílica o tinta hasta que quede líquida, moja un pincel y dale golpecitos contra otro pincel o contra tu dedo por encima de la página. Con un cepillo de dientes viejo y el pulgar consigues motitas finas. Deja secar las salpicaduras antes de poner la siguiente capa.
  • Goteos que corren: pon un poco de pintura o tinta a lo largo del borde superior, pulveriza agua encima y sujeta la página en vertical. El color baja en hilillos. Repite si quieres más color.
  • Círculos: dibuja unos aros con pintura o tinta y pulveriza un poco de agua encima. Cuanta más agua, más se extienden.
  • Charcos de color: pulveriza unos cuantos sprays uno al lado de otro sobre pasta de textura seca y añade agua. El color se acumula alrededor del relieve.
  • Estampar con cosas de casa: una esponjita, una tarjeta bancaria vieja, plástico de burbujas o el borde del cartón ondulado dan dibujos sorprendentes.

Protege la mesa con un mantel viejo o papel de horno, y ten papel de cocina a mano. Trabaja con pocos colores a la vez, mejor todos cálidos o todos fríos, para que el conjunto no quede embarrado. Un único color distinto como acento le da vida a una página tranquila.

Ese es todo el secreto del mixed media: capa a capa, dejar secar, mirar y seguir. Lo que no te guste desaparece bajo una nueva capa de gesso.

Preguntas sobre este tema

¿Qué es el gesso y para qué sirve?

El gesso es una capa de base para el papel, una especie de imprimación. El papel absorbe menos, la pintura y la pasta se adhieren mejor y los colores se mantienen vivos.

¿En qué orden se usan el gesso, la pasta de textura y la pintura?

Pega primero las piezas planas, luego da una capa de gesso y déjala secar. Después vienen la pasta de textura, el color con acrílica o sprays, los detalles y, al final, las salpicaduras y el texto.

¿Qué papel usar para mixed media?

Usa un papel resistente que aguante el agua, como el papel mixed media o el de acuarela. El papel fino normal se ondula, se rompe o se despega en cuanto le cae agua.

¿Qué hacer si una página de mixed media sale mal?

Dale una capa de gesso por encima y vuelve a empezar. Lo que había debajo a veces se transparenta y precisamente eso da profundidad.

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