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Explicaciones · 8 min de lectura

¿Puedes usar esto? Derechos de autor para scrapbookers

Una foto de internet, un poema, un kit digital o una imagen hecha con IA: ¿cuándo puedes ponerlo en tu página y cuándo puedes enseñar esa página?

Montón de postales antiguas y sobres de correo aéreo con cordel y un plumín rojo, entre tarjetas escritas a mano
Foto: Ylanite Koppens · Pexels

Encuentras una ilustración preciosa en internet, un poema que dice justo lo que sientes o un kit digital que puedes descargar gratis. ¿Puedes ponerlo en tu página sin más? Para tu propio álbum, normalmente no hay problema. La cosa se complica cuando enseñas la página o ganas dinero con ella. A continuación te contamos, con palabras sencillas, cómo funciona más o menos en los Países Bajos y en el resto de la Unión Europea.

Primero, lo básico

Los derechos de autor nacen solos. Quien crea una obra original, como una foto, un dibujo, un poema o un diseño de papel, tiene derechos sobre ella de forma automática. No hace falta poner el símbolo de copyright ni registrarla en ningún sitio. Solo el autor, o quien haya adquirido sus derechos, decide quién puede copiar la obra y hacerla pública.

En los Países Bajos y en el resto de la Unión Europea, ese derecho dura hasta setenta años después de la muerte del autor. Después, la obra queda libre: es lo que se llama dominio público. Un grabado de 1850 o un poema de un poeta que murió hace mucho, en principio, puedes usarlos. Pero una traducción, edición o adaptación reciente de esa obra antigua sí puede estar protegida.

Ojo: una foto o un escaneo nuevo de una obra antigua a veces tiene sus propias condiciones, por ejemplo las de la web donde lo encuentras. Muchos museos y archivos publican a propósito imágenes de dominio público para que se usen libremente. Son un buen sitio para buscar sin riesgos.

Uso personal o uso comercial

Esta es la diferencia más importante, también en casi todas las licencias que te vas a encontrar.

El uso personal es todo lo que haces para ti sin ganar nada con ello: tu propio álbum, tu journal, un regalo para una amiga. La ley neerlandesa permite hacer una copia para tu propia práctica, estudio o uso, siempre que no ganes dinero con ella. Esto no vale si la copia procede de una fuente claramente ilegal. Imprimir una imagen para tu propio álbum suele entrar aquí. Pegar en tu libro una imagen de una revista que compraste ni siquiera es copiar: simplemente usas el papel.

El uso comercial empieza en cuanto hay dinero de por medio, directa o indirectamente. Piensa en vender páginas o tarjetas, hacer álbumes por encargo, dar talleres con material de otra persona o usar tu trabajo para promocionar una tiendecita o una cuenta. En esos casos tienes que estar segura de que tienes derecho a usar así todo lo que aparece.

Entre los dos hay una zona gris: enseñar tu página en internet. No ganas nada con ello, pero sí haces pública la obra de otra persona. Más abajo hablamos de eso.

Fotos e imágenes de internet

Que puedas guardar una imagen no significa que puedas usarla libremente. Casi todo lo que hay en internet tiene un autor con derechos. Para tu propio álbum, imprimir una imagen no suele ser un problema. Si quieres compartir o vender la página, mejor elige:

  • Imágenes de dominio público, de museos, archivos y bibliotecas.
  • Imágenes con licencia Creative Commons. Mira qué variante es: a veces tienes que citar al autor, a veces no puedes modificar nada o no puedes hacer nada comercial.
  • Fotos de stock con una licencia que encaje con lo que quieres hacer. No todas las licencias de stock permiten usarlas en productos que vendes.
  • Tus propias fotos, dibujos y escaneos. Con eso siempre vas sobre seguro.

Los recortes de revistas también están protegidos, aunque hayas comprado la revista. Puedes usar el papel como quieras, pero la imagen sigue siendo de su autor. Lo mismo pasa con el washi tape o el papel decorado: puedes cortarlo, pegarlo y usarlo en tus páginas, pero escanear un diseño y volver a imprimirlo como pegatinas o tarjetas es copiar.

Con los collages se oye mucho que basta con cambiar lo suficiente una imagen. No es una regla fija. Reducirla, girarla o ponerla sobre un fondo no cambia nada, y una adaptación también puede seguir sujeta a los derechos del autor. Cuánto hay que cambiar no se puede resumir en un porcentaje. Para todo lo que vendas: usa material que sepas con seguridad que puedes usar.

Si en una foto aparece una persona reconocible, además de los derechos de autor también entra en juego su privacidad. De eso hablamos en otro artículo.

Citas y poemas en tu página

Un verso de una canción o de un poema es un título o una frase de journaling muy querida. Los textos también están protegidos mientras el autor siga vivo o haya muerto hace menos de setenta años.

En tu propio álbum no hay problema. Con las páginas que compartes es algo más complicado. El derecho de cita permite reproducir un fragmento de una obra, pero está pensado sobre todo para comentarla, criticarla o explicarla, indicando la fuente. Un poema entero como decoración en una página que publicas en internet no entra ahí sin más. Que un verso corto sí entre depende de la situación.

Lo que sí es seguro:

  • Refranes y dichos que llevan generaciones circulando.
  • Poemas y frases de autores que murieron hace más de setenta años.
  • Tus propias palabras. Muchas veces son las más bonitas de tu página.

Cita siempre al autor cuando uses una frase suya. Es lo correcto, y así nadie piensa que las palabras son tuyas.

Licencias de kits digitales y printables

En los kits digitales, packs de papeles y printables suele estar todo por escrito. La descarga muchas veces incluye un archivo con las condiciones de uso, por ejemplo un readme o license. Léelo y guárdalo en la misma carpeta que los archivos, para saber más adelante de quién es cada cosa y qué puedes hacer.

Las abreviaturas que te encontrarás:

  • PU (personal use): solo para uso propio. No para álbumes por encargo ni productos que vendas.
  • CU (commercial use): también puedes hacer con ello algo que vendas, dentro de las condiciones de esa licencia.
  • S4H o S4O (scrap for hire, scrap for others): puedes hacer con ello álbumes o páginas para otras personas, también cobrando.

Casi todas las licencias tienen el mismo límite claro: los archivos en sí nunca puedes pasarlos, compartirlos ni revenderlos. Tampoco si te los dieron gratis. Si una amiga quiere el mismo kit, dile dónde lo encontraste.

Algunos diseñadores piden que pongas su nombre cuando enseñas o vendes trabajos hechos con su material. En las páginas digitales a esto se le llama dar créditos. Cuesta poco y para el diseñador es importante.

Compartir páginas con diseños de otros

Has usado papel decorado, pegatinas y troqueles de una marca y quieres enseñar tu página. Es algo muy habitual y a muchos fabricantes les encanta. Compartes tu propia página, no el diseño por separado.

Lo que no debes hacer:

  • Compartir públicamente patrones, archivos de corte, plantillas o explicaciones de un libro o de un curso de pago. Enseña la tarjeta o la página, no el patrón que hay detrás.
  • Escanear papeles o archivos sueltos y ofrecerlos como descarga.
  • Enseñar una página que has copiado casi exactamente como si la idea fuera tuya. Menciona la página o a la persona que te inspiró.

Compartir una página con una imagen de internet impresa es, estrictamente, hacer pública la obra de otra persona, y para eso en principio necesitas el permiso del autor. A muchos autores no les importa si mencionas su nombre, pero eso lo deciden ellos. Si un autor te pide que quites algo, hazlo enseguida y sin discutir.

Imágenes con IA: ¿qué se puede y qué no?

Con los programas de IA haces una ilustración o un fondo en unos segundos. Todavía hay mucha incertidumbre, pero conviene saber algunas cosas.

Que una imagen hecha con IA esté protegida depende de cuántas decisiones creativas humanas haya en ella. En Europa, los derechos de autor exigen una obra que refleje las decisiones creativas propias de una persona. Por eso, una imagen hecha casi por completo por el ordenador probablemente no esté protegida, aunque esto aún no está del todo claro en todas partes. Así que tampoco puedes reclamar derechos sobre ella.

Lo que sí cuenta son las condiciones del programa. Son las que deciden si puedes usar las imágenes con fines comerciales. Léelas antes de vender algo con una imagen hecha con IA, y mira también las normas del sitio donde vendes.

No le pidas a un programa de IA que haga algo al estilo de un ilustrador conocido que sigue vivo, ni con un personaje o un logo reconocibles. Es un tema delicado, y un personaje o una marca siguen protegidos, lo dibuje quien lo dibuje.

Si compras kits o printables, verás cada vez más que los diseñadores indican que han usado IA. Si tú compartes o vendes imágenes hechas con IA, también conviene que lo digas.

Y una cosa más: en un álbum lleno de recuerdos van fotos reales. Una foto generada de un momento que nunca ocurrió así encaja mal en un libro que habla de momentos reales. Como decoración o fondo, la IA puede valer; como recuerdo, no.

Un repaso rápido

Antes de usar algo, hazte tres preguntas. ¿Se queda en mi propio libro, o lo voy a enseñar o vender? ¿De quién es, y murió esa persona hace más de setenta años? ¿Y qué dice la licencia? Guarda esas licencias, cita a los autores y, si tienes dudas, hazlo tú misma o pregunta.

Esto es una explicación general y no asesoramiento jurídico. Si tienes dudas, pide permiso al autor o consulta a un abogado.

Preguntas sobre este tema

¿Puedo usar fotos de internet en mi scrapbook?

Para tu propio álbum normalmente no hay problema, aunque la imagen tenga un autor con derechos. Si quieres compartir o vender la página, mejor elige imágenes de dominio público, con una licencia adecuada, o tus propias fotos.

¿Cuándo pasa una obra al dominio público?

En los Países Bajos y en el resto de la Unión Europea, el derecho dura hasta setenta años después de la muerte del autor. Después, la obra pasa al dominio público, aunque una traducción o edición reciente sí puede seguir protegida.

¿Qué significan PU, CU y S4H en los kits digitales?

PU significa personal use, solo uso propio. CU es commercial use, que te permite hacer algo que vendes, y S4H o S4O significa que puedes hacer páginas o álbumes para otras personas, también cobrando. Lee siempre el archivo de licencia.

¿Puedo compartir en internet una página con papel o pegatinas de otra marca?

Es muy habitual, porque compartes tu propia página y no el diseño en sí. Nunca compartas los archivos, patrones o plantillas, y cita al autor si te lo pide.

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