Qué es el scrapbooking y qué formato va contigo
De un álbum de 30 × 30 a un junk journal lleno de sobres viejos: qué es el scrapbooking, de dónde viene la palabra y qué formato va contigo.

Un scrapbook es un libro en el que guardas fotos y pequeños recuerdos, con unas pocas palabras y algo de decoración alrededor. Suena sencillo, y lo es. Aun así, hoy hay tantos formatos que cuesta distinguir qué es cada cosa. Aquí te contamos qué es el scrapbooking, cómo funcionan los distintos formatos y cuál va contigo.
Qué es el scrapbooking
Hacer scrapbooking es crear un libro en el que se reúnen recuerdos. Lo normal es que las fotos sean las protagonistas, acompañadas de cosas que has guardado y unas frases sobre lo que pasó. Cada página es un pequeño conjunto: eliges fotos, papel y decoración para que juntos cuenten un momento.
No hay reglas fijas. Un libro puede ser limpio y tranquilo, con mucho blanco y una sola foto grande. Otro puede estar lleno de capas de papel, sellos y pegatinas. Las dos cosas son scrapbooking.
De dónde viene la palabra
En inglés, scrap significa trocito, resto o recorte. Así que un scrapbook es, literalmente, un libro de recortes. En neerlandés, durante mucho tiempo se le llamó simplemente plakboek, «libro para pegar».
Estos libros existen desde hace siglos. La gente pegaba en ellos recortes de periódico, cartas, poemas, recetas y entradas, a menudo para guardar información. Cuando, hacia finales del siglo XIX, las fotos se pusieron al alcance de las familias corrientes, los libros fueron girando poco a poco hacia los recuerdos personales.
El scrapbooking tal como lo conocemos hoy, con papel especial, pegatinas y álbumes, surgió en los años ochenta en Estados Unidos. Allí, en los noventa, se convirtió en una gran afición. De ahí también tantos términos en inglés. Quien habla hoy de scrapbooking suele referirse a ese libro decorado lleno de fotos, y no a una carpeta con artículos de periódico.
Qué metes dentro
Las fotos suelen ser la base, pero no todo tiene que ser una foto. Piensa en:
- entradas de un concierto, un museo o un viaje en tren
- postales, tarjetas de felicitación y notitas
- una carta de restaurante, un trozo de plano o una etiqueta
- dibujos de tus hijos, y cosas que dijeron tal cual
- una florecilla o una hoja seca
- tu propio texto, el journaling: lo que escribes junto a las fotos
Alrededor usas papel y embellishments, la palabra que engloba todo lo que sirve para decorar una página, como pegatinas, sellos, washi tape, botones y cinta. El papel suele ser cardstock (papel grueso y liso) y papel estampado.
Apunta siempre la fecha, el lugar y los nombres. Lo que ahora sabes sin pensar, dentro de diez años lo habrás olvidado. Una página sencilla con esos datos vale más con el tiempo que una preciosa sin ellos. Y mejor no pegues tú mismo recortes de periódico antiguos, porque el papel de periódico amarillea y se vuelve quebradizo. Una copia en papel libre de ácido sirve igual de bien.
Para quién lo haces
La mayoría de los scrapbookers hacen sus libros para sí mismos y para su familia. Un año con los niños, una reforma, los primeros meses con un perro. Es una forma de conservar tu propia historia, también para quien la lea más adelante.
Un scrapbook también es un regalo precioso, por ejemplo para una boda, una despedida o un cumpleaños. Hay quien hace un libro familiar con fotos antiguas de los abuelos, para que las historias no se pierdan.
Y, siendo sinceros, muchos scrapbookers lo hacen sobre todo por el placer de hacerlo. Una tarde en la mesa con papel y tijeras, el recuerdo que vuelve mientras trabajas. Ese disfrute cuenta tanto como el libro que te queda.
La diferencia con un álbum de fotos
En un álbum de fotos normal metes las fotos una detrás de otra, como mucho con una fecha. El álbum guarda imágenes.
Un scrapbook cuenta la historia que hay detrás de esas imágenes. No eliges las cuarenta fotos de un cumpleaños, sino tres que lo dicen todo, con la invitación al lado y unas frases sobre quién estaba y qué pasó. Piensas en cómo se ve la página. Por eso, al hojearlo después, no solo ves lo que hubo, sino también cómo se sintió.
Un fotolibro impreso queda un poco a medio camino: las fotos están elegidas y ordenadas, pero le falta lo tangible del papel y de las cositas guardadas.
El álbum clásico
Es lo que imagina casi todo el mundo. Las páginas de 30,5 × 30,5 cm (12 × 12 pulgadas) son el estándar, y la mayor parte del papel se vende en ese tamaño. También son habituales los álbumes cuadrados más pequeños, de unos 20 × 20 cm (8 × 8 pulgadas), y el A4.
Trabajas por layout: el diseño de una página. Dos páginas una junto a otra forman una doble página o spread. Las páginas suelen ir en fundas de plástico, en un álbum de anillas o de tornillos. Con anillas queda una buena separación en medio de la doble página; con tornillos, las páginas quedan casi pegadas.
El mini álbum
Un mini álbum es pequeño, a menudo de unos 15 × 15 cm (6 × 6 pulgadas) o incluso menos, y suele tratar un solo tema: una escapada de fin de semana, un verano, una amistad. Muchas veces lleva solapas, sobrecitos y tarjetas que puedes sacar.
La ventaja es que de verdad llegas a terminarlo. Por eso es un buen primer paso, y un regalo bonito.
Pocket scrapbooking
Aquí trabajas con fundas de plástico divididas en bolsillos. En cada bolsillo metes una foto o una tarjeta con texto, a menudo de unos 10 × 15 cm y 7,5 × 10 cm. Apenas tienes que recortar y pegar, así que va rápido. El sistema más conocido se llama Project Life.
Este formato gusta mucho a quienes quieren registrar la vida de cada día, por semanas o por meses, sin diseñar cada página entera.
Junk journal
Un junk journal casi siempre lo haces tú, con papel que de otro modo acabaría en la papelera: sobres viejos, páginas de libros descartados, envoltorios, tiques de compra, sobres de té. El libro está lleno de capas, bolsillos, etiquetas y tarjetas metidas entre las páginas, a menudo con un aire algo gastado y vintage.
Puede llevar fotos, pero no hace falta. Un junk journal va igual de bien de coleccionar, encuadernar y disfrutar del papel con historia.
Art journal
Un art journal es una especie de diario visual. Trabajas con pintura, gesso (una capa de imprimación), collage, plantillas, sellos y texto. Se trata menos de guardar recuerdos y más de expresar lo que piensas o sientes. El proceso importa más que el resultado.
Como se usan materiales húmedos, necesitas un papel grueso que no se ondule. El art journaling se funde de forma natural con el mixed media, en el que mezclas todo tipo de materiales.
Digital e híbrido
En el scrapbooking digital creas las páginas en el ordenador o la tableta. El papel, las pegatinas y el resto de la decoración son entonces archivos de imagen que puedes mover, recortar y ampliar sin fin. No llenas la mesa de cosas ni necesitas espacio en la estantería, y más adelante puedes imprimir las páginas o hacer un fotolibro con ellas.
El scrapbooking híbrido combina las dos cosas. Por ejemplo, diseñas un título o una tarjeta en el ordenador, lo imprimes y lo pegas en una página de papel.
¿Sigue siendo popular el scrapbooking?
Hacia el cambio de siglo, el scrapbooking fue toda una fiebre en Estados Unidos, con tiendas, ferias y revistas propias. Cuando las fotos pasaron a ser digitales y se quedaron en el móvil, la cosa se calmó.
No ha desaparecido: ha cambiado de forma. Los junk journals, los art journals, los álbumes pocket y los diarios decorados atraen a gente nueva, y la papelería de lugares como Japón tiene muchos fans. Mucha gente tiene miles de fotos en el móvil que casi nunca mira. Imprimir unas pocas y hacer una página con ellas resulta, precisamente por eso, algo especial.
¿Qué formato va contigo?
No hay un formato mejor, pero sí uno que encaja con tu vida. Algunas pistas:
- Tienes poco tiempo, pero quieres registrar el día a día: pocket scrapbooking.
- Te encanta el papel y te gusta darle vueltas con calma a una página grande: el álbum clásico.
- Quieres terminar algo primero, o buscas un regalo: un mini álbum.
- Lo guardas todo y te gusta un estilo gastado y con capas: un junk journal.
- Quieres sobre todo trabajar libremente con pintura e imagen: un art journal.
- Tienes poco espacio, o prefieres trabajar en una pantalla: digital o híbrido.
No tienes que elegir para siempre. Muchos scrapbookers tienen un álbum en la estantería, un mini álbum para las vacaciones y un journal para los ratos sueltos. Empieza con lo que ya tienes, elige un momento y haz con él una página.
Preguntas sobre este tema
¿Qué es el scrapbooking?
Hacer scrapbooking es crear un libro en el que reúnes fotos, cositas que has guardado y unas frases tuyas. Cada página es un pequeño conjunto que cuenta un momento.
¿Qué diferencia hay entre un scrapbook y un álbum de fotos?
En un álbum de fotos metes las fotos una detrás de otra. Un scrapbook cuenta la historia que hay detrás: eliges unas pocas fotos, añades cositas guardadas y texto, y diseñas la página.
¿Qué tipos de scrapbooking hay?
Los más conocidos son el álbum clásico, el mini álbum, el pocket scrapbooking, el junk journal, el art journal y el scrapbooking digital o híbrido.
¿De dónde viene la palabra scrapbook?
En inglés, scrap significa trocito o recorte, así que un scrapbook es literalmente un libro de recortes. En neerlandés, durante mucho tiempo se le llamó plakboek, «libro para pegar».


