Cómo hacer un journal con materiales reciclados
Bolsitas de té, sobres, una caja de cereales: con lo que normalmente tirarías, puedes hacer un journal con mucho carácter. Así lo eliges, lo limpias y lo encuadernas.

Un journal de materiales reciclados no empieza en la tienda, sino en el contenedor de papel. Una caja de cereales, el sobre de una carta, la bolsita de tu té: todo es papel que ya tiene una historia. Con un poco de preparación, se convierte en un libro que no se parece a ningún otro. Este tipo de libro suele llamarse junk journal, literalmente un journal de trastos, aunque casi nunca lo parece.
Qué residuos puedes aprovechar
Fíjate durante una semana en lo que tiras. Verás cuánto papel aprovechable pasa por tus manos. Algunas categorías que las scrapperas suelen guardar:
- Sobres, sobre todo los de papel grueso o de color, y el interior de los sobres del banco, con sus estampados azules o grises. Un sobre ya es un bolsillo para tarjetitas sueltas.
- Envases de cartón: cajas de cereales, galletas saladas, té y pasta de dientes. El interior gris o marrón es un fondo tranquilo.
- Bolsitas de té de papel usadas. Secas y vacías, se llenan solas de manchas y tonos, como si las hubieras teñido a mano.
- Páginas de libros viejos, partituras, mapas y hojas de calendario.
- Papel de estraza, papel de regalo y bolsas de papel.
- Etiquetas y cintas de la ropa, etiquetas de botellas, las fajas de los libros, folletos y la tarjetita informativa que viene con un ramo de flores.
- Entradas de excursiones y tiques que no sean de papel térmico.
- Restos de proyectos anteriores: tiras de papel decorado, formas troqueladas, lo que queda de una hoja de pegatinas.
No hace falta guardarlo todo. Elige lo que te guste por su color, su tipografía o su textura. Una caja llena de «por si acaso» sobre todo te bloquea.
Qué es seguro y qué no
No todos los residuos van en un libro. Hay algunas cosas que es mejor dejar de lado o tratar de otra manera:
- Grasa y comida. Una caja de pizza, una bolsa grasienta o una tarrina con salsa atraen bichos y dejan manchas que siguen transparentándose. Todo lo que aún huela a comida se queda fuera.
- Papel húmedo o con moho. El moho se extiende al resto del libro. Lo que huela a humedad o tenga puntitos negros, a la basura.
- Tiques térmicos, ese papel liso de caja que se pone negro si lo rascas. Se borra en pocos años y puede contener sustancias que es mejor no tocar a menudo. Fotografía o escanea el tique si quieres conservar lo que pone.
- Bordes cortantes. Las grapas metálicas de las bolsitas de té, el borde de corte de un envoltorio de aluminio o el plástico con canto duro: quítalos o líjalos.
- Cartón con acabado brillante y film de plástico. No son peligrosos, pero el pegamento se adhiere mal. Raspa la superficie con papel de lija o usa un pegamento más fuerte.
Algo más que conviene saber: el papel viejo, el de periódico y el cartón normal no suelen ser libres de ácido. Amarillean y pueden decolorar el papel y las fotos que tengan al lado. En un junk journal eso a menudo es justo parte del encanto, pero no pongas una foto original importante directamente contra un periódico viejo.
Limpiar y preparar el material
Prepararlo lleva un rato, pero te ahorra muchos líos cuando ya estás pegando.
Deja primero que las bolsitas de té se sequen del todo, sobre un paño de cocina o una rejilla. Después corta con cuidado la grapa y el hilo, abre la bolsita por un lado y sacude el té. Un pincel suave ayuda con las últimas migas. Si quieres, plánchalas un momento a temperatura baja y quedarán bien planas. El papel fino de las bolsitas se rompe enseguida; pégalo sobre un trozo de cartulina fina si lo quieres más firme.
Las cajas y los envases se despliegan por las juntas de pegamento. Pásales un paño seco o apenas húmedo y deja que se sequen bien antes de guardarlos. Despega los bordes de pegamento y la cinta adhesiva donde puedas.
Luego déjalo todo una noche bajo una pila de libros. El material plano se trabaja mucho mejor y después el libro cierra mejor.
Guarda tu colección plana y seca en una carpeta o una caja, mejor si está ordenada: cartón con cartón, papel fino con papel fino y los trocitos pequeños en una bolsita.
Hacer una tapa de cartón
Una caja resistente es la base de una buena tapa. Para un libro grueso, usa cartón firme, como cartón ondulado fino o dos capas pegadas. El cartón más fino de una caja de cereales basta para un libro pequeño o delgado.
- Decide el tamaño de tus páginas y súmale medio centímetro por cada lado. Así la tapa sobresale un poco y los bordes del papel quedan protegidos.
- Corta dos tapas de ese tamaño con un cúter afilado y una regla sobre una base de corte.
- Corta un lomo: una tira de cartón de la misma altura que las tapas y tan ancha como el grosor de tu pila de páginas.
- Coloca las tres piezas una junto a otra, dejando unos milímetros entre tapa y lomo. Ese espacio es la bisagra; sin él, el libro no se abre.
- Forra el conjunto con una sola pieza de papel resistente, como papel de estraza, un mapa viejo o un trozo de tela. Deja que sobresalga dos centímetros por todos los lados, corta las esquinas en diagonal y dobla los bordes hacia dentro.
- Pega por dentro una guarda de papel sobre los bordes doblados. Queda más limpio y refuerza la bisagra.
Deja secar la tapa una noche bajo peso. Si encuadernas el libro con varios cuadernillos (montoncitos de hojas dobladas), perfora los agujeros en el lomo y cóselos. Si lo prefieres más sencillo, haz agujeros con una perforadora y únelo con una anilla o una cinta. Sobre la encuadernación con hilo habrá un artículo aparte.
También puedes dejar el exterior tal como está. Una tapa hecha con una caja en la que aún se ve medio logo tiene su gracia.
Combinar material reciclado y nuevo
Un journal no tiene que ser cien por cien de residuos. Precisamente la mezcla lo hace práctico.
Usa papel nuevo libre de ácido o cardstock (papel base resistente) donde importa: debajo de una foto, para texto que de verdad quieras poder leer y en páginas que quieras conservar mucho tiempo. El material reciclado puede ir alrededor, como fondo, como bolsillo o como tira en el borde.
Si se trata de una foto especial, pega una copia y guarda el original aparte. Así da igual lo que haga el papel viejo con el tiempo.
Alterna también los grosores. Un libro solo de papel fino resulta blando; uno solo de cartón no cierra. Un ritmo de una página firme, unas cuantas finas y luego un sobre suele funcionar bien.
Cuidado con lo húmedo. La pintura, mucho pegamento o el té hacen que el papel se ondule. Usa una capa fina de pegamento, deja que todo se seque bien y pon el libro bajo peso mientras se seca.
Aprovechar restos y pegatinas
Los restos son todo un mundo. Si los echas en una caja grande, casi nunca los vuelves a usar. Dos costumbres ayudan:
- Córtalos enseguida en medidas fijas. Las tarjetas de 10 × 15 cm o 7,5 × 10 cm caben en páginas con bolsillos y son prácticas como tarjetas de journaling. Redondea las esquinas y tendrás un montoncito listo para usar.
- Haz con ellos tu propio set de embellishments (adornos). Troquela o recorta formas de los trozos más bonitos, como florecitas, etiquetas y círculos, y guárdalas juntas en una bolsita.
Las tiras estrechas se pegan una al lado de otra en el borde de una página, como un ribete de colores. Los recortes pequeños se convierten en un collage: pégalos sin orden sobre una hoja y luego recorta de ahí cuadraditos o etiquetas.
El último trozo de una hoja de pegatinas, las letras sueltas que sobran y esa pegatina que no pega con nada, júntalos en una hoja de papel de horno o en el reverso de una hoja de pegatinas vieja. En un junk journal, esos trocitos sueltos encajan de maravilla.
Por dónde empezar
No empieces por el libro entero. Haz primero unas cuantas páginas sueltas con lo que has reunido esta semana y mira qué te gusta. Elige cuatro o cinco piezas, deja que una sea la protagonista y pega el resto alrededor. El libro crece solo, y puede quedar un poco desordenado. De eso se trata.
Preguntas sobre este tema
¿Qué residuos se pueden usar para hacer un journal?
Casi cualquier papel o cartón seco y limpio: sobres, envases de cereales y de té, bolsitas de té secas, páginas de libros viejos, entradas y papel de estraza. Deja fuera la grasa, los restos de comida, el moho y los tiques térmicos de caja.
¿Por qué no sirven los tiques de papel térmico?
El papel térmico se borra en pocos años y puede contener sustancias que es mejor no tocar a menudo. Escanea o fotografía el tique si quieres conservar lo que pone.
¿Cómo se hace una tapa de cartón para un journal?
Corta dos tapas del tamaño de tus páginas más medio centímetro por cada lado, corta un lomo y deja unos milímetros de espacio para la bisagra. Forra todo con papel resistente o tela y pega una guarda por dentro.
¿El papel reciclado es libre de ácido?
Normalmente no: el papel viejo, el de periódico y el cartón normal amarillean y pueden decolorar el papel y las fotos que tengan al lado. Para fotos y cosas importantes, usa papel nuevo libre de ácido y pega una copia en lugar del original.


