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Técnicas · 7 min de lectura

Distress ink: cómo difuminar tinta sin manchas

Bordes suaves, una hoja con aire antiguo o un cielo que pasa del rosa al morado: con tinta, una esponja y un poco de paciencia lo haces tú.

Seis botes cuentagotas de tinta azul, roja, verde y negra junto a papeles marmolados con degradados rosas y azules
Foto: RDNE Stock project · Pexels

Una página con papel blanco y liso puede quedar algo sosa. Un poco de tinta en el borde y, de repente, parece que la foto siempre ha estado en ese álbum. El distress y el blending son dos de las técnicas más usadas en scrapbooks, tarjetas y journals, y necesitan pocos materiales. Eso sí, piden algo de práctica y unos cuantos trucos para evitar manchas y rayas.

Qué es el distress

Distress significa literalmente hacer que algo parezca dañado. En scrapbooking se refiere a darle al papel un aspecto usado, desgastado o antiguo. Puedes hacerlo con tinta, pero también lijando, rasgando, arrugando o desgastando los bordes.

Encaja sobre todo con estilos vintage, shabby chic y algo más rústicos, pero también en una página fresca un toque de tinta en el borde marca la diferencia. Da profundidad, para que las capas de papel se separen entre sí, y suaviza el corte blanco y duro del papel estampado.

El blending es otra cosa: con él aplicas la tinta de forma uniforme o en un degradado suave sobre una superficie, sin bordes visibles. Se usa para fondos, cielos y zonas de color. Para las dos técnicas necesitas las mismas herramientas.

Qué es la distress ink

La distress ink es una tinta de sellos al agua, creada en origen para estas técnicas. Tarda más en secarse que muchas otras tintas, así que los colores se funden entre sí sobre el papel. También reacciona al agua: si la pulverizas, la tinta se mueve y aparecen manchas y degradados suaves. Al estampar, la imagen queda algo menos nítida que con otras tintas, y para un aspecto antiguo eso es justo lo bonito.

También existe una variante con pigmento, la Distress Oxide. Cubre más, incluso sobre papel de color, y con agua suele dar un efecto algo calcáreo, como de tiza. Las diferencias entre tipos de tinta merecen un artículo propio; aquí hablamos de lo que puedes hacer con ellas. Otras tintas al agua también se pueden difuminar, solo que a menudo cuesta más.

Entintar bordes y envejecer el papel

La forma más fácil de empezar es entintar el borde del papel.

  1. Pon el papel sobre una craft mat o sobre un trozo de papel de sobra.
  2. Carga un poco de tinta en la esponja o en la blending tool.
  3. Empieza fuera del papel y avanza con pequeños círculos hacia el borde, para que solo se coloreen los milímetros exteriores.
  4. Ve entrando poco a poco si quieres un borde más ancho.

Si lo quieres más rústico, desgasta antes los bordes. Hay herramientas de distress especiales, pero la hoja de unas tijeras pasada varias veces por el borde hace lo mismo. Una lima de uñas o una lija fina también sirven. En papel con el alma blanca verás fibras claras, y esas recogen la tinta de maravilla. También puedes rasgar, pero hazlo despacio para no quitar más de lo que quieres.

Otras formas de envejecer el papel:

  • Arruga la hoja, alísala a medias y pasa el tampón de tinta directamente por encima. Las arrugas atrapan la tinta y forman vetas oscuras.
  • Después, pulveriza un poco de agua sobre la hoja arrugada para conseguir gotas y manchas. Cuando se seque, si quieres, plánchala entre dos paños.
  • Lija la cara del papel estampado. Pierde color y la hoja parece gastada.

Prueba cada color primero en un trozo de papel blanco de sobra. La tinta suele verse distinta en el papel que en el tampón. Deja el tampón junto a la prueba y así luego sabrás qué color era cada uno.

Herramientas de blending: esponja, brocha o mini blender

Puedes difuminar tinta con casi cualquier cosa suave. La elección depende sobre todo del tamaño de la superficie y de lo suave que quieras el resultado.

  • La blending tool con esponja es la herramienta clásica: un mango con una almohadilla redonda de espuma que se cambia con velcro. Es fácil de controlar y sirve para bordes y superficies grandes.
  • Las blending brushes son brochas redondas de pelo suave y denso. Dan el degradado más suave y perdonan mucho, porque casi no dejan bordes. Eso sí, son algo más caras.
  • Un mini ink blender es un accesorio pequeño y redondo con esponja. Va bien para zonas pequeñas, bordes de die cuts y huecos de una plantilla.
  • Una esponja de maquillaje o un trozo de papel de cocina enrollado también funcionan muy bien para empezar.

Usa una esponja o brocha para cada color, o al menos separa los colores claros de los oscuros. Así evitas que tu amarillo de repente se vuelva verde.

Difuminar tinta sin manchas ni rayas

La mayoría de las manchas aparecen porque llega demasiada tinta al papel de golpe. Unos cuantos hábitos que marcan la diferencia:

  • Da unos toques suaves con la esponja sobre el tampón en lugar de apretar. Mejor poca tinta que mucha.
  • Empieza siempre fuera del papel, sobre la craft mat, y luego entra en el papel. El primer contacto suelta la mayor parte de la tinta, y no quieres que sea en mitad de la hoja.
  • Trabaja con círculos pequeños y suaves. No aprietes, deja que la esponja haga el trabajo.
  • Construye el color por capas. Una segunda y una tercera pasada lo igualan; una sola pasada fuerte deja manchas.
  • Empieza por el color más claro y ve hacia el oscuro.
  • Sujeta el papel con un poco de cinta de carrocero o un trozo de washi tape en las esquinas para que no se mueva.

Si aun así ves una marca, pasa por encima en círculos con una esponja vacía o casi vacía. Muchas veces basta para suavizar el borde.

Qué papel queda mejor al difuminar

El papel importa tanto como la tinta. Un cardstock liso, firme y de textura cerrada da el degradado más bonito: la tinta se queda en la superficie y se deja repartir. El papel blanco o de color muy claro es el que mejor muestra el color.

El papel blando y absorbente, como el papel fino de impresora o la cartulina barata de manualidades, absorbe la tinta al instante. Salen manchas y se nota cada movimiento. El papel de textura rugosa también da un resultado irregular, aunque para un aspecto antiguo puede quedar bien.

Para técnicas con mucha agua, elige papel de acuarela. El papel kraft y la cartulina de color también se pueden usar, pero la tinta normal apenas se ve; ahí funciona mejor una tinta cubriente con pigmento.

Degradados y fondos de varios colores

Un degradado de dos o tres colores parece complicado, pero el principio es sencillo.

  1. Elige colores que estén juntos en el círculo cromático, como amarillo, naranja y rojo, o azul, verde y amarillo. Los colores opuestos, como el rojo y el verde, se vuelven marrones enseguida donde se tocan.
  2. Empieza por el color más claro y aplícalo en la parte de la hoja donde debe ir, un poco más allá del centro.
  3. Coge el siguiente color y empieza por el otro lado. Avanza hacia el centro y deja que los colores se solapen ligeramente ahí.
  4. Pasa otra vez la esponja del color más claro por la transición para suavizarla.

Algunas variaciones que vale la pena probar:

  • Tapa parte de la hoja con un pósit o una forma recortada y difumina por encima. Al retirarlo tendrás una silueta blanca y nítida, por ejemplo un árbol o el perfil de una montaña.
  • Presiona varios tampones sobre una craft mat, pulveriza agua hasta que se formen gotitas y pasa el papel por encima unas cuantas veces. Deja secar entre capas, con una heat tool (una pistola de aire caliente para manualidades) o simplemente con paciencia.
  • Difumina primero y después salpica un poco de agua sobre la hoja. Donde caen las gotas aparecen manchas claras.
  • Estampa un motivo con tinta de embossing, espolvorea polvo de embossing transparente o blanco y caliéntalo. Luego difumina por encima y limpia las zonas en relieve con un paño húmedo. La tinta no se adhiere al embossing, así que el motivo se queda claro.
  • Difumina a través de una plantilla para un estampado que se funda suavemente con el fondo.

Acostúmbrate a usar recortes de papel como hojas de prueba. Unos cuantos degradados fallidos te servirán luego para tags, tarjetas de journaling o para recortar letras.

Bueno saberlo

En algunos papeles, la tinta al agua se mantiene húmeda un rato. Deja secar bien tu trabajo antes de pegar o estampar nada encima. Si luego quieres pasar agua o un pincel mojado, estampa los contornos con una tinta resistente al agua; si no, las líneas se correrán.

Y sobre todo: las primeras hojas suelen salir con manchas. Es parte del proceso. Tras una tarde practicando notarás cuánta tinta necesitas y lo ligera que puede ser tu mano.

Preguntas sobre este tema

¿Qué es el distress en scrapbooking?

Dar al papel un aspecto usado, desgastado o antiguo. Puedes hacerlo con tinta, pero también lijando, rasgando, arrugando o desgastando los bordes.

¿Cómo se difumina la tinta sin manchas ni rayas?

Da toques suaves con la esponja sobre el tampón, empieza fuera del papel y trabaja con círculos pequeños y suaves. Construye el color por capas, porque la mayoría de las manchas aparecen cuando llega demasiada tinta al papel de golpe.

¿Qué papel es mejor para difuminar tinta?

Un cardstock liso, firme y de textura cerrada, a ser posible blanco o muy claro. El papel blando y absorbente, como el papel fino de impresora, absorbe la tinta al instante y deja manchas.

¿Qué diferencia hay entre distress ink y Distress Oxide?

La distress ink es una tinta de sellos al agua que tarda en secarse. La Distress Oxide también lleva pigmento, por eso cubre más, incluso sobre papel de color, y con agua suele dar un efecto como de tiza.

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