No hace falta ser creativa para hacer scrapbooking
No saber dibujar o no gustarte tu letra importa menos de lo que crees en el scrapbooking. Así lo consigues igualmente.

Mucha gente que duda dice lo mismo: no sé dibujar, tengo una letra fea, simplemente no soy creativa. En el scrapbooking eso importa menos de lo que crees. Trabajas con fotos y papel que ya existen, y tu tarea consiste sobre todo en elegir lo que combina y darle un sitio. Eso se aprende, sin más, haciéndolo.
¿Hay que saber dibujar o tener buena letra?
No. En la mayoría de las páginas de scrapbook no se dibuja nada. El papel ya tiene un estampado, las fotos cuentan la historia y la decoración la compras o la recortas. Dibujar es un extra bonito para quien quiera, no un requisito.
Con la letra pasa lo mismo. A muchas scrappers no les gusta su propia letra, y sin embargo, con el tiempo, esa letra suele ser lo más personal de la página. Si aun así prefieres no verla, hay alternativas de sobra:
- escribe en mayúsculas de imprenta, que quedan tranquilas y se leen bien
- usa pegatinas de letras para los títulos
- estampa una palabra o una fecha con un set de sellos de alfabeto
- escribe el texto en el ordenador, imprímelo y recórtalo
Y lo que escribas no tiene que ser literatura. Quién, dónde, cuándo y una frase sobre lo que recuerdas es suficiente. Nadie va a ponerle nota a tu libro. La ortografía y las frases bonitas son lo de menos.
El scrapbooking es sobre todo elegir y colocar
No creas una obra de arte de la nada. Empiezas con una foto que aprecias, buscas una hoja de papel con algún color que se repita en esa foto y empiezas a mover cosas. Coloca primero todo suelto, sin pegamento. Mira, déjalo un rato, vuelve a mirar y muévelo otra vez. Solo cuando te convenza, pegas.
Ahí está la mayor parte del trabajo, y es justo el mismo tipo de trabajo que haces cuando decoras tu casa o eliges un conjunto. No tienes que saber fabricar nada, solo ver lo que te gusta.
Elegir también significa dejar cosas fuera. Quien empieza suele poner demasiado, por miedo a que la página parezca vacía. Una foto principal o dos o tres fotos más pequeñas por página es suficiente. Haz que la foto más importante sea la más grande y coloca el resto alrededor; así la mirada sabe enseguida adónde ir.
Para mucha gente, una página en blanco es el comienzo más difícil. Por eso es mejor empezar sobre papel estampado, es decir, papel impreso con un diseño. Así ya hay algo en la hoja, y eso quita la tensión del papel vacío.
Herramientas que lo ponen fácil
Hay muchas herramientas que piensan por ti. No son trucos para quien no sabe; las scrappers con experiencia las usan igual.
- Sketches. Un sketch es un esquema sencillo de un layout, la estructura de una página, con huecos para las fotos, el título y el texto. Tú rellenas esos huecos con tu propio material. Así no tienes que pensar en la estructura, y aun así cada página queda distinta.
- Kits y colecciones. El papel y los embellishments (decoraciones como pegatinas, etiquetas y tarjetas) de una misma colección están pensados para combinar en color y estilo. Todo va con todo, así que es difícil equivocarse. Para el scrapbooking digital también existen kits ya preparados.
- Sellos. Con unos pocos sellos pones un título, una fecha o un pequeño motivo en tu página sin dibujar. Si un sello queda torcido, no pasa nada; es parte del trabajo hecho a mano.
- Marcos y bolígrafos. Dibuja a mano un marco alrededor de un trozo de texto, sin regla. Puede quedar un poco torcido. Con un bolígrafo fino y uno grueso también puedes variar el tamaño y el grosor de las letras, y eso enseguida da profundidad.
Además, mira sin reparos páginas que te gusten y copia su estructura con tus propias fotos. Así aprenden la mayoría de las scrappers. Un taller para principiantes o una tarde de scrap en compañía también ayuda: ves cómo otras personas mueven y eligen, y no tienes que descubrirlo todo tú sola.
Un consejo práctico: compra solo lo que de verdad vayas a usar en tus próximas páginas. Tener mucho material no hace más fácil elegir, más bien al contrario.
Cuando tus páginas no quedan tan bonitas como las de internet
Lo que ves en internet es una selección. Son las páginas más bonitas, fotografiadas con buena luz, a menudo de gente que lleva años haciendo scrap. También con los bullet journals hay quien lo deja, o ni siquiera empieza, porque cree que cada página tiene que ser una obra de arte. Así que no compares tu primera página con la número cien de otra persona.
Tu libro es, ante todo, para ti. Muchas scrappers con experiencia cuentan que su primera página era un caos, con fotos torcidas y colores que chocaban, y que aun así le tienen cariño. Dentro de unos años verás sobre todo el momento de la foto, no lo recta que quedó pegada.
Si algo te molesta de verdad, mira qué es exactamente. Casi siempre la página está demasiado llena. Quita una cosa y vuelve a mirar. Muchas veces con eso basta.
Tu propio estilo llega solo
No hace falta elegir un estilo de antemano. Es lo que queda de las decisiones que tomas una y otra vez. Después de unas diez páginas, quizá notes que siempre vas a por los mismos colores suaves, o que dejas mucho espacio libre, o que lo que más te gusta es llenarlo todo.
Pasado un tiempo, pon tus páginas una al lado de otra. ¿Cuáles te gusta más mirar? Haz más de eso. ¿Qué te pareció una obligación? A partir de ahora, déjalo fuera.
También puedes reunir imágenes y páginas que te llamen en una carpeta o un cuaderno. De vez en cuando, mira qué tienen en común: los colores, la cantidad de decoración, la forma de colocar las fotos. Así ves lo que te gusta incluso antes de hacerlo tú.
Pequeños ejercicios para ganar confianza
Empieza poco a poco. Una página sobre un solo momento funciona mejor que querer llenar un álbum entero de golpe. Estos ejercicios te ayudan a perder el miedo:
- Una foto, un papel, una palabra. Elige una foto, una hoja de papel que vaya con ella y una sola palabra como título. Nada más. Verás qué tranquila queda una página así.
- Sigue un sketch al pie de la letra. Coge un sketch sencillo y cíñete a él del todo. Practicas a colocar sin tener que dudar de la estructura.
- Haz dos versiones. Coloca tu material suelto y hazle una foto con el móvil. Cambia todo de sitio y haz otra foto. Compáralas una al lado de la otra y elige. Así entrenas la mirada y ves enseguida que no hay una única solución buena.
- Pega algo pequeño. Haz una página en torno a una entrada de cine, un tique de compra o una notita. Las cosas pequeñas pesan menos que esa foto tan especial, así que te atreves antes a empezar.
- Escribe un título de tres maneras. En mayúsculas, en letra ligada y con un bolígrafo grueso. Hazlo en un trozo de papel sobrante. Muchas veces tu propia letra resulta más bonita de lo que pensabas.
- Elige un ritmo ligero. Proponte hacer una página por semana, no más. Un objetivo alcanzable hace que siga siendo divertido.
Si alguna vez sale mal, pasa la página y vuelve a empezar. Todo el mundo empieza por algún sitio, y cada página que haces hace más fácil la siguiente. Un libro lleno de lo que aprecias acaba siendo bonito por sí solo.
Preguntas sobre este tema
¿Hay que saber dibujar para hacer scrapbooking?
No. En la mayoría de las páginas de scrapbook no se dibuja: el papel ya tiene un estampado y la decoración la compras o la recortas. Dibujar es un extra para quien quiera.
¿Qué hago si no me gusta mi letra para el scrapbook?
Escribe en mayúsculas de imprenta, usa pegatinas de letras o un set de sellos de alfabeto, o escribe el texto en el ordenador e imprímelo. Con el tiempo, muchas scrappers ven su propia letra como lo más personal de la página.
¿Qué es un sketch en scrapbooking?
Un sketch es un esquema sencillo de la estructura de una página, con huecos para las fotos, el título y el texto. Tú rellenas los huecos con tu propio material, así que no tienes que inventarte la distribución.
¿Cómo encontrar tu propio estilo de scrapbooking?
No hace falta elegirlo de antemano. Después de unas diez páginas, pon tu trabajo una al lado de otra, fíjate en lo que más te gusta mirar y haz más de eso.


