Papel que no se ondula con pegamento, pintura y agua
Arrugas después de pegar, una página abombada tras la acuarela o un rizo después de embossar: así evitas que el papel se ondule, y así vuelves a dejarlo plano.

Pegas una bonita hoja de papel estampado en tu página y una hora después le han salido arrugas. O pintas un suave fondo de acuarela y toda la página se abomba como una teja. El papel ondulado es una de las dudas más frecuentes de las scrappers, y la buena noticia es que casi siempre se puede evitar. Y si aun así pasa, normalmente consigues dejarlo bastante plano otra vez.
Por qué se ondula el papel
El papel está hecho de fibras, casi siempre de madera. Esas fibras absorben la humedad y se hinchan, sobre todo a lo ancho. Si cae agua, pegamento húmedo o pintura en una sola cara de la hoja, esa cara se dilata mientras la otra sigue seca. El papel no tiene adónde ir y se abomba.
Al secarse, las fibras vuelven a encogerse, pero no a la misma velocidad en todas partes ni siempre hasta su forma original. Donde el papel estaba más mojado, quedan surcos. Por eso, con el pegamento húmedo suelen verse ondas en una sola dirección: la dirección en la que están colocadas las fibras de la hoja, la dirección de fibra.
El calor funciona igual, pero al revés. Al embossar con una heat tool, una cara del papel se seca en un momento y encoge, así que la hoja a menudo se riza hacia el calor.
Así que hay tres cosas que deciden cuántos problemas vas a tener: lo grueso y firme que sea el papel, cuánta humedad le aplicas y si tratas las dos caras por igual.
Qué papel aguanta el agua y la pintura
El papel fino es el que antes se ondula. El papel de dibujo normal o el papel de impresora de 80 a 120 gramos ya se deforma con un poco de pegamento. Si quieres trabajar con materiales húmedos, elige un papel pensado para eso.
- El papel de acuarela está hecho para mojarse. Lleva encolado, para que el agua no penetre enseguida, y es pesado. Cuanto más grueso, menos se ondula. Un papel de unos 300 gramos se mantiene mucho más estable que los más finos.
- El papel mixed media es firme y aguanta pintura, tinta y algo de agua. Ideal para art journals y fondos.
- La cartulina gruesa, la cartulina lisa que muchas scrappers usan como base, aguanta bien el pegamento seco y un poco de pintura. Mucha agua, no.
- El papel de dibujo con grano parece firme, pero absorbe con ganas el pegamento húmedo y por eso precisamente se ondula. Un papel liso del mismo grosor funciona mejor.
Si aun así quieres pintar sobre un papel fino o un papel estampado bonito, puedes sellarlo antes. Una capa fina de gesso transparente o de medium acrílico mate evita que la pintura y el agua penetren en las fibras. Deja que esa capa se seque por completo antes de seguir.
Otra solución: pinta o colorea sobre un trozo suelto de papel de acuarela y pégalo después en tu página. Muchas journalers lo hacen en su agenda o libreta de hojas finas. La página se queda plana y puedes dejar secar el trozo primero y fijarlo solo después.
Pegamento húmedo sin arrugas
En muchos casos el problema no es el papel, sino el pegamento. La cola blanca de manualidades y la cola de carpintero son en gran parte agua, y esa agua se mete en el papel. En una tarjeta o una página, ese suele ser justo el momento en que algo sale mal.
Lo más sencillo es pegar en seco. La cinta de doble cara, un roller adhesivo o una buena barra de pegamento apenas aportan humedad al papel, así que no lo ondulan. Para superficies grandes, como una hoja de papel estampado sobre una página base, es con diferencia la opción más tranquila.
Si trabajas con pegamento húmedo de todas formas, por ejemplo en un collage o con un trozo de papel fino que tiene que encajar justo, te ayudarán estas costumbres:
- Usa lo menos posible. Una capa fina y uniforme. Demasiado pegamento se seca de forma irregular y deja bultos.
- Extiende el pegamento con una espátula o un pincel suave, del centro hacia los bordes.
- Con papel fino: pon el pegamento en la base, no en el propio papel fino.
- Deja que el papel se relaje un momento. Espera un minuto después de untarlo: primero el papel se riza y luego vuelve a quedarse blando. Solo entonces lo pegas.
- Alísalo desde el centro hacia fuera con una tarjeta bancaria vieja o una rasqueta de plástico. Limpia enseguida el pegamento que sale por los bordes.
- Trabaja sobre papel de horno o sobre revistas viejas que vas tirando, para que tu trabajo no se quede pegado a la mesa.
También puedes humedecer ligeramente el papel fino antes con un pulverizador. Primero se ondula y luego se relaja. Como ya se ha dilatado antes de quedar pegado, después encoge de forma más uniforme.
Fíjate también en la dirección de fibra. Si las fibras del papel y de la base van en la misma dirección, al secarse encogen a la vez y todo queda más plano. Encontrarás la dirección de fibra doblando un poco la hoja: en un sentido se dobla con más facilidad que en el otro.
Por último, deja secar en plano la página que has pegado, con una hoja de papel de horno encima y algo de peso, como unos cuantos libros. Dejarla secar un día antes de meterla en tu álbum no es ningún lujo.
Preparar el papel de acuarela antes de pintar
Si vas a trabajar muy húmedo, con mucha agua y degradados suaves, incluso el papel de acuarela grueso se ondula un poco. Puedes limitarlo de dos maneras.
La manera sencilla: fija la hoja por todo el borde con cinta de carrocero sobre una base firme, como una tabla, una placa de cristal o una base de corte. Así el papel no puede levantarse y se seca más plano. Deja que se seque del todo antes de quitar la cinta, y retírala despacio, en diagonal hacia fuera, para no rasgar el borde.
La manera a fondo es tensarlo, como hacen los pintores:
- Moja toda la hoja con una esponja o metiéndola un momento en una bandeja con agua.
- Déjala escurrir un poco, para que se dilate del todo.
- Colócala plana sobre una tabla y fija todo el borde con cinta de papel engomada, que se moja para que pegue.
- Déjala secar en horizontal. El papel encoge y se tensa como la piel de un tambor.
Sobre esa hoja tensa ya puedes trabajar con mucha agua. Solo cuando termines y todo esté seco, la recortas para soltarla. Para una tarjetita es mucho trabajo, pero para un fondo grande o una doble página que quieras llenar de acuarela, se nota de verdad.
Es mejor dejar que el trabajo húmedo se seque solo que usar una heat tool. Un secado rápido e irregular hace precisamente que se deforme más.
Cómo volver a dejar plano el papel ondulado
Si aun así ha pasado, hay unas cuantas formas de salvarlo. No siempre queda perfecto, pero a menudo sí lo bastante bien como para pegarlo en una página.
- Prénsalo. Pon la hoja entre dos hojas de papel limpio bajo una buena pila de libros pesados. Cuanto más peso y más tiempo, mejor. Unos días no es demasiado.
- Plánchalo con paños de cocina húmedos (para papel sin pintar). Humedece un poco dos paños con un pulverizador; tienen que estar húmedos, no mojados. Pon el papel entre ellos y pasa una plancha a temperatura media, con calma y de forma uniforme, hasta que el paño de arriba esté seco. Dale la vuelta al conjunto y repite. Después, déjalo una noche más bajo los libros.
- Plancha el trabajo seco con papel de horno en medio. Una pieza pintada que solo está un poco curvada también puedes alisarla con papel de horno entre la plancha y el papel, a temperatura baja. Mantén la plancha en movimiento y no te quedes en un mismo punto, porque el color podría cambiar.
Nunca mojes el propio papel pintado para alisarlo; los colores podrían correrse. Prueba primero a planchar un recorte del mismo papel, sobre todo si lleva pintura, gesso o polvo de embossing: con el calor pueden ablandarse o ponerse brillantes.
Si va a ir en un marco o entre páginas con funda, una ondulación ligera a menudo desaparece sola al quedar aplanada.
Calor al embossar sin que se deforme
En el embossing en caliente fundes el polvo de embossing con una heat tool. En papel fino eso enseguida provoca un rizo. Lo que ayuda:
- Usa cartulina gruesa en lugar de papel fino.
- Mantén la heat tool en movimiento y a unos centímetros del papel, para no calentar más de lo necesario. En cuanto el polvo brille, has terminado.
- Calienta primero un momento la heat tool, al lado de tu trabajo. Así el polvo se funde más rápido.
- Después de embossar, deja enfriar la hoja bajo un libro. Un rizo ligero normalmente vuelve a enderezarse.
Con papel fino, a menudo es difícil evitar un rizo ligero. En ese caso, pega la pieza de papel fino embossado sobre una base más firme, o haz antes una prueba.
En el embossing en seco, con una carpeta de embossing en una máquina de troquelar, algunas scrappers humedecen el papel antes para conseguir un relieve más nítido. Con agua, el papel precisamente se riza y tarda en secarse. Mejor pulveriza un poquito sobre la propia carpeta en lugar de sobre el papel, o no lo hagas. Pon también esa página un rato bajo peso al terminar, y se mantendrá plana.
Preguntas sobre este tema
¿Por qué se ondula el papel al ponerle pegamento o pintura?
Las fibras absorben la humedad y se dilatan, más en la cara mojada que en la seca. Al secarse encogen de forma desigual, y por eso el papel se queda ondulado.
¿Cómo evitar que el papel se ondule al pegarlo?
Siempre que puedas, pega en seco, con cinta de doble cara o una barra de pegamento. Si usas pegamento húmedo, pon poco, extiéndelo del centro hacia fuera y deja secar la página en plano bajo peso.
¿Cómo alisar papel ondulado?
Ponlo entre papel limpio bajo una pila de libros pesados; unos días no es demasiado. El papel sin pintar también puedes plancharlo entre paños de cocina ligeramente húmedos y dejarlo después una noche más bajo los libros.
¿Cómo evitar que el papel de acuarela se abombe?
Fija la hoja por todo el borde con cinta de carrocero sobre una base firme, o ténsala con cinta de papel engomada. Déjala secar en horizontal y no la sueltes hasta que todo esté seco.


