Cómo hacer un mini álbum: base, páginas y encuadernación
Un álbum pequeño sobre un viaje, un día o una persona. Así eliges la base, calculas cuánto papel necesitas y consigues que quepa todo con solapas y tags.

Un mini álbum es un libro pequeño sobre una sola cosa: un fin de semana en la playa, el primer cumpleaños, una amistad, el mes de diciembre. Es más pequeño que un álbum normal, tiene menos páginas y por eso lo terminas antes. Justo eso es lo bonito. En un par de tardes tienes en las manos algo que puedes hojear, regalar o poner en tu estantería.
Qué es un mini álbum y para qué sirve
Un mini álbum suele medir 15 x 15 cm o menos, aunque también son habituales los de 10 x 15 cm, A6 o un formato estrecho. La historia tiene límites claros. Eliges un solo tema y un puñado de fotos, y no tienes que ponerte al día con años de recuerdos.
Funciona bien para:
- unas vacaciones o una excursión;
- una fiesta, un nacimiento o una boda;
- un regalo, por ejemplo para tus anfitriones o tus abuelos;
- una estación o un mes;
- pequeños momentos del día a día que no encajan en ningún otro sitio.
Para tu primer mini álbum bastan de cinco a ocho fotos. Así todo sigue siendo manejable y te queda espacio para texto y pequeños recuerdos, como entradas.
Qué base elegir
La base decide cómo será tu álbum y cuánto trabajo te dará.
- Chipboard o cartón grueso: cartón grueso y rígido para la tapa, forrado con papel estampado. Puedes cortarlo a medida tú misma con restos de cartón. Elige cartón de al menos 1,5 mm de grosor y evita las piezas con abolladuras o dobleces. Corta el papel algo más de un centímetro más grande que la tapa por todos los lados, corta las esquinas en diagonal y dobla los bordes hacia dentro, como cuando envuelves un regalo.
- Sobres: pega la solapa de un sobre en el interior del siguiente y tendrás un álbum con bolsillos incorporados. No pases de cuatro o cinco sobres; si no, empiezan a torcerse y el álbum queda demasiado grueso.
- Bolsas de papel o tubos de cartón aplastados: son baratos y los extremos abiertos se convierten solos en bolsillos para tags. Aplánalos bien con una plegadera antes de forrarlos.
- Una sola hoja de papel estampado: doblando y cortando con maña una hoja de 30,5 x 30,5 cm haces un librito con bolsillos, sin cartón extra.
- Ya hecho: un mini álbum comprado o un kit con la base ya encuadernada. Solo te queda rellenarlo. Ideal si lo que te apetece es pegar y no complicarte con la estructura.
Un álbum acordeón, una tira larga doblada en zigzag, también es una buena forma de empezar. Se sostiene abierto en una estantería, no necesitas encuadernación y se hace rápido.
Trabaja con una sola colección de papeles, o con papeles de la misma gama de colores. Así las páginas combinan solas y tienes que decidir menos en cada página.
Cuántas páginas y cuántas hojas de papel
Calcula a partir de tus fotos. En una página de 15 x 15 cm cabe una foto de 10 x 15 cm con algo de margen, o dos más pequeñas. Cuenta tus fotos, piensa cuáles pueden ir juntas en una página y suma la portada y la contraportada.
Una cuenta sencilla: de una hoja de 30,5 x 30,5 cm (12 x 12 pulgadas) sacas cuatro hojas de unos 15 x 15 cm. Cada hoja tiene dos caras. Si quieres páginas más firmes, pega dos hojas de papel estampado espalda con espalda. El cardstock, una cartulina lisa y firme, ya es lo bastante resistente como hoja sencilla. Con papel estampado pegado doble obtienes por hoja dos hojas firmes, es decir, cuatro caras para rellenar. Con cardstock obtienes por hoja cuatro hojas, es decir, ocho caras.
Un ejemplo: diez fotos, de las que combinas cuatro de dos en dos, dan ocho caras con fotos. Con una página de título y una de cierre llegas a diez caras, es decir, cinco hojas. Para eso necesitas unas tres hojas si pegas el papel estampado doble, o dos hojas de cardstock. Calcula algo de papel estampado extra para forrar las hojas.
Corta las páginas un poco más pequeñas que la tapa, más o menos medio centímetro, para que no sobresalgan. Haz primero una plantilla con un trozo de papel sobrante para probar el tamaño.
Anillas, encuadernar o coser
Elige la encuadernación según lo a menudo que quieras hacer cambios y lo grueso que vaya a quedar el álbum.
- Anillas: la opción más fácil. Haz dos o tres agujeros en la tapa y en las páginas y pasa anillas por ellos. Más adelante puedes añadir páginas o cambiarlas de sitio. Marca los agujeros con una plantilla de cartón sobrante para que queden en el mismo lugar en la tapa y en las páginas. También puedes pasar una cinta o un cordel por los agujeros.
- Lomo de acordeón: una tira de cardstock que doblas en zigzag; si la marcas antes con la plegadera, los dobleces quedan limpios. Pegas las páginas en los valles. Este lomo da un librito resistente que se abre del todo.
- Coser: dobla las hojas por la mitad, mételas unas dentro de otras y cóselas por el pliegue con hilo resistente, con tres o cinco agujeritos. Es lo que más se parece a un libro de verdad. Cómo coser entre sí varios pliegos lo cuentan en nuestro artículo sobre encuadernar a mano.
- Una encuadernadora de alambre da un lomo en espiral, como el de un cuaderno, y así el álbum suele abrirse en plano.
Con cualquier encuadernación, asegúrate de que el lomo sea lo bastante ancho para lo que irá dentro. Un álbum con fotos, tags y adornos queda mucho más grueso que con las páginas vacías. Prueba primero la encuadernación con papel sobrante antes de usar tus hojas más bonitas.
Que quepa todo con solapas, tags y páginas desplegables
El formato pequeño también es un reto. Quieres meter más de lo que cabe en una página. Para eso hay trucos que te dan espacio sin que el álbum se vuelva de golpe el doble de grueso.
- Solapas: una tira de papel que pegas por un lado y que se abre hacia un lado o hacia arriba. Debajo va otra foto o un texto.
- Bolsillos con tags: pega un trozo de papel por tres lados y tendrás un bolsillo. Un tag que sobresalga un poquito se saca con facilidad. Por detrás escribes la historia.
- Tip-ins: una hoja suelta que pegas al borde de una página con una tira estrecha, para poder pasarla como si fuera media página.
- Bandas: una tira de papel o de cinta que cruza la página y detrás de la que deslizas una tarjeta o una foto.
- Páginas desplegables: una página más ancha que el álbum que se dobla dos veces. Al desplegarla tienes tres páginas una al lado de otra para una foto panorámica o una fila de fotos pequeñas.
Algunas cosas a tener en cuenta. Pon los adornos pesados o gruesos cerca de los bordes o en la tapa, no en el centro de una página, donde se cierra el librito. Alterna páginas cargadas con páginas tranquilas. Y cada pocas páginas comprueba que el álbum todavía cierra. Una cinta en la contraportada, pegada debajo del papel de forro, mantiene unido un álbum grueso.
Cuánto se tarda en hacer un mini álbum
Depende mucho de la base y de cuánto lo decores. Un álbum de sobres o una base ya hecha con unas pocas fotos se termina en una tarde. Un álbum que construyes entero tú, con la tapa forrada, lomo de acordeón y muchas solapas, te llevará más bien un par de tardes o un fin de semana. Las páginas desplegables y los bolsillos exigen medir y marcar más, así que también llevan más tiempo.
Puedes repartir bien el trabajo:
- Elegir e imprimir las fotos.
- Hacer la base y la encuadernación.
- Pegar los fondos y las fotos.
- Escribir el texto.
- Decorar y dar los últimos toques.
Así puedes hacer un paso en cada sesión. Pega primero los fondos, luego las fotos, después las capas y al final los pequeños detalles. Coloca todo suelto antes de pegar nada. Al terminar, hojea el álbum de principio a fin para ver si forma un conjunto.
Un mini álbum no tiene que ser perfecto. Un lomo un poco torcido o una solapa que no está del todo recta pasan desapercibidos al hojearlo frente a la historia que cuenta.
Preguntas sobre este tema
¿Cuántas páginas necesita un mini álbum?
Calcula a partir de tus fotos: en una página de 15 x 15 cm cabe una foto de 10 x 15 cm o dos más pequeñas. Para un primer álbum bastan de cinco a ocho fotos.
¿Qué base usar para hacer un mini álbum?
Puedes hacer un mini álbum con chipboard, sobres, bolsas de papel, una hoja de papel estampado doblada o una base ya hecha. Un álbum ya hecho es lo más sencillo, porque solo te queda rellenarlo.
¿Cómo se encuaderna un mini álbum?
Las anillas son lo más fácil: haz agujeros en la tapa y en las páginas y pasa anillas por ellos. Para un librito de verdad puedes hacer un lomo de acordeón o coser las hojas.
¿Cómo meter más fotos en un álbum pequeño?
Usa solapas, bolsillos con tags, tip-ins, bandas o páginas desplegables. Así ganas espacio sin que el álbum quede mucho más grueso.


