Cómo montar un layout paso a paso
Primero eliges, luego colocas y solo después pegas. Con un orden fijo evitas que el título o el texto ya no quepan en ningún sitio.

Tienes un montón de fotos, una hoja de papel bonito y ganas de empezar. Pegas la foto en el centro de la hoja y, una hora después, resulta que ya no queda sitio para el título. Le pasa a casi todas las scrappers alguna vez. Con un orden fijo lo evitas: primero eliges, luego colocas y solo después pegas.
Un layout es una página, o dos páginas una al lado de la otra, con fotos, papel, texto y adornos. Los pasos de abajo sirven para cualquier tamaño, desde 30,5 × 30,5 cm (12 × 12 pulgadas) hasta A4 o más pequeño.
Empieza por la foto y la historia
Hay tres puntos de partida: las fotos, el papel o la historia. Las scrappers con experiencia suelen empezar por la foto. Es la que decide cuánto espacio necesitas, dónde puede ir lo demás y qué colores encajan. El azul de un abrigo o el rojo de unas fresas suele ser justo el color de acento que buscas.
Escribe enseguida una frase: ¿qué quieres seguir recordando de este momento dentro de diez años? Esa frase te mantiene en el rumbo cuando luego dudes entre dos papeles. Una historia con varias fotos también la puedes colocar como una serie, en el orden en que pasó.
También puedes empezar por el papel, por ejemplo si tienes una colección que llevas tiempo mirando. Busca entonces fotos que vayan con ella. Si una foto o una tarjeta no encaja de verdad, guárdala para otra página o métela en un sobrecito en la página.
Prepara un pequeño kit
Saca de tu material solo lo que va con esta foto: un fondo, dos o tres papeles estampados, algo de cardstock (papel grueso y liso) para los marcos, un puñado de embellishments (adornos como pegatinas, botones y die cuts), letras para el título y un bolígrafo. Lo demás se va de la mesa un rato.
Un minikit así te ahorra mucho agobio a la hora de elegir. No tienes que ceñirte a él al pie de la letra: mientras colocas, notarás tú misma si algo no funciona o si falta algo. Y no te preocupes por dar con el tono exacto.
Primero colócalo todo sin pegar
Pon todo suelto sobre el fondo, empezando por las piezas más grandes: las capas de papel y las fotos. Muévelas hasta que la foto tenga un sitio claro y quede espacio libre. Pon los marcos sueltos debajo para ver de qué tamaño tienen que ser.
Coloca también el título y el texto, aunque sea como una tira de papel borrador. Justo esos dos se olvidan a menudo hasta que todo está pegado. No recortes las fotos hasta que sepas seguro dónde van.
Después hazle una foto con el móvil. En una pantalla pequeña ves mucho antes si la página está torcida, demasiado llena o tiene un hueco vacío que no cuadra. Guarda esa foto: cuando levantes todo para pegar, te servirá para volver a ponerlo exactamente en su sitio.
Aquí está la trampa más grande: ponerte a decorar antes de tener clara la distribución. Deja las cosas pequeñas a un lado hasta que la foto, el título y el texto tengan su sitio.
El orden para pegar
Pega de atrás hacia delante. Lo que queda debajo se pega primero.
- Fondo. Si quieres recortar la hoja, entintarla, pintarla o rociarla, hazlo ahora. Con las fotos encima ya no se puede, y la pintura o el spray tienen que estar bien secos antes.
- Capas de papel y marcos. Un marco es una capa de papel detrás de una foto, normalmente medio centímetro más grande. Pega la foto en el marco y luego el marco en la página.
- Fotos. Pégalas bien en el sitio de tu foto de prueba.
- Título. Es grande y ocupa más espacio, así que va antes que el texto.
- Journaling, el texto que escribes en la página. Escribe antes de poner adornos: con botones y foam tape en medio no se escribe a gusto.
- Adornos, de grandes a pequeños. Los detalles más pequeños y lo que sobresale, como las piezas con foam tape, van al final.
Hay una excepción importante. Lo que tenga que asomar por debajo de una foto o de una capa, como una etiqueta, una hojita o el extremo de una cinta, lo pegas antes de esa capa. Así que decide ya al colocarlo todo suelto qué va debajo de qué. Si se te olvida, luego tendrás que despegar una foto o poner la cinta suelta por encima, y eso se nota.
Cómo probar dónde van el título y el texto
El título y el texto son lo más difícil de mover, porque lo que está escrito o pegado ya no se quita. Por eso pruébalos siempre antes.
- Haz el título aparte en una tira de papel, o coloca primero las letras adhesivas en la página mientras siguen en su hoja. Con tres a cinco palabras suele bastar.
- Recorta un trozo de papel borrador del tamaño de tu bloque de texto y escribe en él tu texto real, con tu propia letra. Así ves enseguida si cabe o si tienes que acortarlo.
- Comprueba si la mirada sigue un recorrido lógico: del título a la foto y de la foto al texto. Un título que está lejos de la foto enseguida parece suelto.
- Prueba antes el bolígrafo en un recorte del mismo papel. Algunos papeles hacen que la tinta se corra o manche.
- Traza líneas finas a lápiz para escribir o pegar recto y bórralas cuando la tinta esté bien seca.
- Si no te atreves a escribir directamente en la página, pon el texto en una tarjeta o etiqueta aparte. Si sale mal, pierdes una tarjeta y no la página entera.
Levántate un momento y mira la página a cierta distancia, o ponla de pie contra la pared. De cerca ves los detalles; a un metro, las proporciones.
Cuándo está terminada una página
Una página no está terminada cuando cada hueco está lleno, sino cuando funciona. Repasa estas preguntas:
- ¿Se ve de un vistazo qué foto es la protagonista?
- ¿Alguien entenderá dentro de unos años qué pasó, quién estaba y cuándo? Pon la fecha, aunque ahora te parezca obvia.
- ¿Sabe tu mirada adónde ir, o salta de un lado a otro?
- ¿Cada adorno ayuda a contar la historia, o está ahí solo porque es bonito?
- ¿Quedan zonas tranquilas? El espacio vacío alrededor de la foto o del título deja respirar la página.
Si dudas de si falta algo, déjalo fuera. A menudo una página mejora más con una cosa menos que con una cosa más. Déjala reposar una noche y vuelve a mirarla mañana; normalmente verás enseguida si falta algo.
Por último, mírala con ojo práctico. ¿Cabe la página en una funda o en tu álbum, cierra bien el libro y está todo bien pegado? Los adornos gruesos quedan mejor cerca de los bordes, no donde coges la página al pasarla.
El paso a paso para tener a mano
- Elige tu foto principal y escribe en una frase lo que quieres recordar.
- Prepara un pequeño kit: fondo, dos o tres papeles, cardstock, algunos adornos, letras y un bolígrafo.
- Coloca sueltas las piezas más grandes: capas de papel y fotos.
- Pon tiras de papel para el título y el texto.
- Decide qué va debajo de qué.
- Haz una foto de la composición sin pegar y mírala en la pantalla.
- No recortes fotos ni marcos hasta tener claro su sitio.
- Trabaja el fondo si hace falta y déjalo secar.
- Pega de atrás hacia delante: fondo, marcos, fotos.
- Prueba el título y el texto en papel borrador y luego pégalos o escríbelos.
- Añade los adornos, de grandes a pequeños, y para antes de que parezca lleno.
- Pon la fecha, mira la página a cierta distancia y déjala reposar una noche.
Preguntas sobre este tema
¿En qué orden se pega una página de scrapbook?
Pega de atrás hacia delante: fondo, marcos, fotos, título, journaling y, al final, los adornos. Lo que tenga que asomar por debajo de una foto o capa lo pegas antes de esa capa.
¿Dónde poner el título y el texto en un layout de scrapbook?
Pruébalos antes por separado: haz el título en una tira de papel y escribe el texto en papel borrador del tamaño del bloque de texto. Así ves si todo cabe antes de pegar nada.
¿Cuándo está terminada una página de scrapbook?
Una página está terminada cuando funciona, no cuando cada hueco está lleno. Ayuda que se vea de un vistazo qué foto es la protagonista y que esté puesta la fecha.
¿Por qué hacer una foto de la composición antes de pegar?
En una pantalla pequeña ves antes si la página está torcida o demasiado llena. Y con la foto vuelves a colocar todo exactamente en su sitio después de levantarlo.


