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Consejos · 8 min de lectura

Imprimir fotos para tu scrapbook: en casa o en un laboratorio

Imprimir en casa, con una impresora fotográfica pequeña o encargar las copias: ¿qué encaja con tu álbum? Sobre tamaños, mate o brillo, duración y retoque.

Un montoncito de copias con borde blanco sobre una libreta con tapa de corcho, en un escritorio blanco
Foto: PNW Production · Pexels

Tienes cientos de fotos en el móvil y quieres poner unas cuantas en tu álbum. Pero ¿dónde las imprimes, y cómo? En casa, con una impresora fotográfica pequeñita o en un laboratorio: cada opción tiene sus ventajas. Aquí te contamos cuál encaja con tu forma de hacer scrapbooking.

Primero elige, luego imprime

Antes de encargar o imprimir nada, ayuda ser exigente al seleccionar. Borra enseguida las fotos movidas o fallidas y, de una serie de fotos casi iguales, quédate con la mejor. Unas pocas fotos buenas en una página quedan más tranquilas que diez pequeñas.

Piensa también qué historia quieres contar. Si ya sabes qué página vas a hacer, imprime solo lo que necesitas. Así ahorras papel, tinta y un cajón lleno de fotos que nunca encuentran su sitio.

En casa, impresora fotográfica o laboratorio

Un laboratorio fotográfico, online o en tienda, da la mejor calidad en los tamaños habituales. Los colores son fiables, el papel es papel fotográfico de verdad y las copias suelen durar mucho. Por foto suele salir más barato que imprimir en casa, sobre todo si encargas un buen montón de una vez. La pega es que tienes que esperar y que los tamaños poco comunes no siempre son posibles.

Imprimir en casa con una impresora de inyección de tinta normal es práctico si necesitas una foto rápido, si quieres un tamaño poco común o si solo vas a imprimir unas pocas. Lo controlas todo tú. A cambio, el papel fotográfico y la tinta son caros y la calidad depende mucho de tu impresora.

Así le sacas el máximo partido en casa:

  • Usa papel fotográfico de verdad, no papel de impresora normal.
  • En la ventana de impresión, elige el tipo de papel correcto, por ejemplo papel fotográfico brillante, y la máxima calidad. Con un ajuste equivocado, los colores salen apagados o la tinta se corre.
  • ¿Quieres una foto en un tamaño poco común, como 7 × 7 cm? Crea en un programa de texto o de presentaciones una página del tamaño de tu papel, coloca ahí tus fotos y dales la medida correcta. Después pon la impresora en ese mismo tamaño de papel, para que no se escale nada.
  • Pon varias fotos en una sola hoja. Así ahorras papel.
  • Deja que la tinta se seque bien antes de pegar o apilar.

Una impresora fotográfica pequeña está a medio camino. Más abajo te contamos más.

Mate o brillo

El papel fotográfico brillante da colores vivos y negros profundos. Las fotos se ven llenas de vida. Pero el brillo refleja la luz, deja ver las huellas y puede costar verlo bajo una funda de plástico o junto a una lámpara.

El papel mate, a veces también llamado semibrillo, satinado o seda, apenas refleja. Transmite más calma y queda muy bien con papel, cartulina y un estilo vintage. Se escribe mejor sobre él y las huellas se notan menos. Eso sí, los colores son algo más suaves.

Para los scrapbooks, muchas scrappers eligen mate o satinado, precisamente porque así la foto se integra mejor con el papel que la rodea. Si quieres que una foto destaque de verdad, por ejemplo una foto de vacaciones llena de color como protagonista, el brillo va perfecto. Si dudas, encarga una vez unas cuantas fotos de cada tipo y ponlas en tu página.

Qué tamaños son prácticos

El tamaño estándar es 10 × 15 cm. Cabe bien en una página de 30,5 × 30,5 cm, con espacio para un título, texto y adornos. Otros tamaños prácticos:

  • 10 × 10 cm: cuadrado, tranquilo y fácil de combinar.
  • 9 × 13 cm: algo más pequeño, cómodo si quieres varias fotos en una página.
  • 13 × 18 cm o más: para una sola foto grande que sostenga la página.
  • Fotos pequeñitas de unos 5 a 7 cm: para un miniálbum, un journal o una tira de detalles.
  • Los álbumes de bolsillos (pocket) suelen tener huecos de unos 7,5 × 10 cm y 10 × 15 cm; las fotos se meten directamente.

En una página de 30,5 cm suelen caber de dos a cuatro fotos de 10 × 15 cm. Para un álbum de tamaño A4, a menudo funciona mejor un tamaño más pequeño. Claro que siempre puedes recortar una foto tú misma, pero si la imprimes directamente en el tamaño adecuado, la proporción se mantiene y no pierdes nada importante por los bordes.

Un consejo: si encargas fotos cuadradas en un laboratorio, fíjate si se imprimen con o sin borde blanco. Con un borde estrecho puedes recortar la foto después de forma uniforme.

Impresoras fotográficas pequeñas para polaroids y pegatinas

Hay impresoras compactas que manejas desde el móvil y que imprimen fotos pequeñitas. Son geniales para journals, miniálbumes y fotos tipo polaroid con un borde blanco en el que puedes escribir algo. A grandes rasgos, hay tres tipos:

  • Impresoras de sublimación térmica. Con calor y una cinta consiguen copias lisas y bonitas, y aplican una capa protectora contra la humedad, las manchas y las huellas.
  • Impresoras que imprimen en película instantánea, la misma de las cámaras instantáneas. Dan la sensación auténtica de polaroid, pero cada foto sale relativamente cara.
  • Impresoras con un papel especial que ya lleva el color y que es adhesivo por detrás. No necesitas tinta ni pegamento, pero los colores suelen ser algo más apagados y las copias menos nítidas.

Algunas de estas impresoras funcionan con batería, así que puedes llevarlas a una fiesta o de viaje. El papel fotográfico adhesivo convierte cada foto en una pegatina que pegas directamente en tu journal.

No esperes la calidad de un laboratorio. Estas impresoras son menos nítidas y están pensadas sobre todo para pequeños recuerdos, no para fotos grandes que se miran de cerca.

¿Quieres hacer tus propias pegatinas con una impresora normal? Haz primero una prueba en papel normal y comprueba si tu papel adhesivo sirve para tu tipo de impresora. Pon la impresora en papel fotográfico brillante y en un modo de color intenso; así los colores salen más llenos. En papel adhesivo transparente, las zonas claras dejan ver el fondo.

Cuánto duran las fotos impresas en casa

Depende sobre todo de la tinta y el papel. Muchas impresoras de inyección normales usan tinta de colorante. Da colores bonitos, pero es más sensible a la luz y puede desteñirse con los años, sobre todo si una página está a menudo abierta o al sol. La tinta pigmentada suele resistir mejor la luz y dura más, pero las impresoras que la usan son más caras.

Las copias de un laboratorio suelen durar más que las impresas en casa. Por eso muchas scrappers encargan en un laboratorio las fotos importantes, como una foto de boda o una de un abuelo que ya no está, y solo imprimen en casa los extras rápidos.

Puedes alargar la vida de cualquier copia:

  • Usa papel fotográfico y tinta que vayan juntos, a ser posible de la marca de tu impresora.
  • Pega con pegamento apto para fotos o con esquineras, no con pegamento escolar normal ni con celo.
  • Guarda tu álbum en un lugar seco y oscuro, lejos del sol y de la calefacción.
  • Guarda los archivos originales. Si aun así una foto se destiñe, simplemente vuelves a imprimirla.

¿Hay que retocar las fotos antes?

No necesariamente, pero unos pequeños ajustes suelen marcar mucha diferencia. Recorta la foto para que el tema quede bien encuadrado, endereza un horizonte torcido y aclara un poco una foto oscura. Las copias suelen salir algo más oscuras que lo que ves en la pantalla, así que un pelín más de luz y algo más de color suelen ayudar.

Cuidado con los filtros fuertes. Una foto que hoy parece moderna puede verse anticuada dentro de unos años. Si quieres darle a un álbum un mismo ambiente, edita todas las fotos de la misma manera, por ejemplo todas en blanco y negro.

Fíjate también en la nitidez y el tamaño del archivo. Usa siempre el original. Las fotos enviadas por una app de mensajería suelen estar muy reducidas y salen borrosas si las imprimes en grande. Para una copia nítida de 10 × 15 cm necesitas unos 1200 × 1800 píxeles. Mira la foto a tamaño real en la pantalla: una cara borrosa no se vuelve más nítida en papel.

Unos últimos consejos

  • Imprime primero una prueba, sobre todo si vas a imprimir o encargar un montón.
  • Mejor encarga de más que de menos de una foto que te importa de verdad. Una copia extra viene bien si recortas o algo sale mal.
  • No escribas con un bolígrafo normal en el dorso de las fotos. Usa un rotulador para fotos o, en papel más mate, un lápiz blando. Si no agarra, apunta los datos en la propia página.
  • Ordena las copias recién impresas por evento o por mes. Así las encontrarás cuando te pongas a hacer scrapbooking.

Así, dentro de poco no solo tendrás fotos en el móvil, sino un libro que de verdad puedes tener entre las manos.

Preguntas sobre este tema

¿Qué es mejor, imprimir fotos en casa o en un laboratorio?

Un laboratorio fotográfico suele dar la mejor calidad en tamaños habituales y copias que normalmente duran más. Imprimir en casa es más práctico para tamaños poco comunes, copias rápidas y pocas fotos.

¿Qué papel fotográfico es mejor para un scrapbook, mate o brillo?

Muchas scrappers eligen mate o satinado, porque así la foto combina mejor con el papel y la cartulina y se escribe mejor sobre ella. El brillo da colores más vivos y va bien para una foto que tiene que destacar de verdad.

¿Qué tamaño de foto cabe en una página de scrapbook?

El tamaño estándar es 10 × 15 cm. Cabe bien en una página de 30,5 × 30,5 cm, con espacio para título y texto. Otros tamaños prácticos son 10 × 10 cm, 9 × 13 cm y fotos pequeñitas de 5 a 7 cm para un journal.

¿Cuánto duran las fotos impresas en casa?

Depende sobre todo de la tinta y el papel. La tinta de colorante puede desteñirse con los años; la tinta pigmentada suele resistir mejor la luz. Usa papel y tinta que vayan juntos y guarda el álbum en un lugar oscuro y seco.

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