Cómo hacer tu primer junk journal, paso a paso
Un cuaderno o unas tapas viejas, una caja de papeles y una tarde libre. Así haces tu primer junk journal, sin que tenga que ser caro ni perfecto.

Un junk journal es un libro que montas tú con papel que, de otro modo, habría acabado en la papelera. Para el primero necesitas poca cosa: una base, un montón de «junk», algo para pegar y una tarde tranquila. Aquí te contamos cómo hacerlo, desde elegir el libro hasta el último sobre que pegas dentro.
Elige una base que vaya contigo
Hay tres puntos de partida habituales. Ninguno es mejor que los demás. Depende de cuánto quieras trabajar con las manos antes de empezar a pegar.
- Un cuaderno o una libreta. Es la forma más fácil de empezar. Va bien uno sin rayas, de tamaño A5 o más grande, y uno que lleve años olvidado en un cajón es ideal. Pega dentro papel de fondo y capas, y enseguida parecerá un libro hecho a mano.
- Un libro viejo de tapa dura. Quita las páginas y coloca cuadernillos hechos por ti en las tapas vacías. Unas tapas de tela o un título antiguo le dan carácter al libro desde el principio. También puedes dejar las páginas y trabajar sobre ellas, pero entonces tendrás que hacer sitio (más abajo te contamos cómo).
- Cuadernillos doblados por ti con unas tapas propias. Doblas papel, lo coses en cuadernillos y haces las tapas con cartón grueso, una caja de cereales o una caja de galletas. Es lo que más trabajo lleva, pero tú decides del todo el tamaño y el papel.
También verás journals con anillas, en los que puedes mover las hojas sueltas, o con gomas en el lomo, como en un traveler's notebook, en los que puedes cambiar los cuadernillos. Para un primer libro, mejor algo sencillo: un cuaderno, o unas tapas con dos o tres cuadernillos.
Empieza con una idea suelta
Un libro en blanco puede bloquearte. Un tema te ayuda a arrancar: una estación del año, un viaje, tu jardín, cartas antiguas o todo en azul y marrón. No hace falta que sea un plan cerrado.
Unos cuantos colores que se repiten mantienen el libro unido, aunque cada hoja venga de un sitio distinto. Así, más adelante, lo sentirás como un todo y no como un montón de pruebas sueltas.
Qué guardar y dónde encontrarlo
Con «junk» nos referimos a todo el papel y la tela que normalmente tirarías, pero que es bonito o guarda un recuerdo. Prepara una caja o una carpeta y mete en ella durante unas semanas todo lo que te encuentres.
- Sobres, también los que tienen ventanilla o sello
- Billetes de tren, entradas de museo o de cine, cartas de restaurante y tiques
- Felicitaciones y postales antiguas
- Páginas de libros y diccionarios descartados, partituras y mapas
- Revistas, papel de regalo, papel de seda usado, servilletas y filtros de café
- Envases con un estampado bonito, bolsas de papel y cartón
- Restos de cinta, encaje, tela, botones y cordel
- Restos de papel decorado (papel con estampado) y pegatinas que nunca usas
Busca primero en casa y luego fuera. En las tiendas de segunda mano, los mercadillos y las ferias del libro suele haber libros antiguos con ilustraciones por poco dinero, como libros de texto sobre plantas y animales. Pregunta también a la gente de tu alrededor: a veces una abuela o una vecina aún guarda cartas, postales o patrones de costura antiguos. Si te falta algo, puedes imprimir imágenes libres de derechos.
Ojo con los tiques de compra. Suelen estar impresos en papel térmico y se borran con el tiempo. Si quieres acordarte de ese tique, escribe al lado lo más importante.
Cómo hacer un cuadernillo
Un cuadernillo es un pequeño montón de hojas dobladas y cosidas por el centro. Mezcla sin miedo distintos tipos de papel: una hoja de papel de dibujo, una página de libro, un sobre, un trozo de papel kraft.
- Coge cuatro o cinco hojas, por ejemplo hojas A4 que doblas por la mitad hasta A5. Así tendrás de ocho a diez hojas por cuadernillo. Las hojas más pequeñas las doblas con las demás; se convierten solas en hojas intermedias.
- Dobla todas las hojas juntas por la mitad y aplana el pliegue con el pulgar o con una regla.
- Pon el cuadernillo junto a las tapas. Las hojas deben ser un poco más pequeñas que las tapas, para que no sobresalga nada.
- Haz una plantilla de perforado: una tira de papel doblada con tres agujeros, uno en el centro y dos a unos centímetros de los extremos superior e inferior. Colócala en el pliegue y perfora todas las hojas con un punzón o una aguja gruesa. Haz los mismos agujeros en el lomo de las tapas. Si trabajas con más cuadernillos, cada uno lleva su propia fila de agujeros en el lomo.
- Cose el cuadernillo y las tapas a la vez, con hilo resistente (el hilo encerado es el que mejor va). Empieza por dentro en el agujero central y saca la aguja hacia fuera. Entra por el agujero de arriba, pasa por dentro hasta el de abajo y vuelve a salir por ahí. Por último, entra por el agujero central. Coloca los dos extremos a cada lado de la puntada larga y átalos con un nudo firme.
Si no quieres coser, también puedes grapar el cuadernillo por el pliegue. Otra opción es pegar los cuadernillos al lomo de un libro viejo con una tira de tela o de papel, o meter las hojas en una carpeta de anillas.
Llenar el interior
Empieza por los fondos. Pega en una página vacía una página de libro, un trozo de mapa o papel de regalo. Después vas construyendo capa a capa, con distintos tamaños y texturas.
- Coloca primero todo suelto y ve moviéndolo hasta que te guste. Haz una foto antes de pegar, así sabrás cómo estaba.
- Rasga los bordes en vez de cortarlos. Un borde rasgado se ve más suave.
- Haz bolsillos con medio sobre o con una tira de papel pegada por tres lados. Pega solo los bordes; si no, el bolsillo ya no se abrirá.
- Mete en esos bolsillos etiquetas, tarjetas o una notita doblada.
- Deja en cada doble página (dos páginas una al lado de la otra) un hueco para escribir algo, aunque sea solo una fecha o una frase.
Usa una barra de pegamento o cinta de doble cara y no abuses del pegamento líquido, porque el papel fino se ondula. Pon una hoja de papel de borrador debajo de la página para recoger los restos de pegamento. Deja que todo se seque bien antes de cerrar el libro.
¿Puede quedar desordenado?
Sí. Lo bonito de un junk journal es precisamente que no es pulido: distintos tipos de papel, bordes torcidos, una mancha de café, colores que no acaban de combinar. Si sueles querer hacerlo todo perfecto, aquí descubrirás que un trozo de tela teñido a manchas o un borde irregular le dan carácter al libro.
Mira otros journals para sacar ideas, pero no compares tus páginas con ellos. Tu primer libro es un libro de práctica. Empieza con unas pocas páginas, mira qué te gusta y deja que tu estilo salga solo. El libro se vuelve más bonito cuanto más tiene dentro.
Cómo evitar que quede demasiado gordo
Cada trocito de papel, cinta y tarjeta hace el libro más grueso. Muchas veces no te das cuenta hasta que las tapas ya no cierran. Esto ayuda:
- Haz sitio antes de empezar. En un cuaderno que ya tengas o en un libro viejo, arranca unas cuantas hojas cada pocas páginas, o pega algunas entre sí. Guarda las hojas arrancadas para otro proyecto.
- Haz cuadernillos finos. Con cuatro o cinco hojas por cuadernillo basta.
- Si haces tú las tapas, deja el lomo algo más ancho que el montón de cuadernillos, para que haya sitio para lo que vayas añadiendo.
- Reparte las cosas gruesas, como botones, tarjetas dobladas y tela, por todo el libro en vez de amontonarlas en una sola doble página. Mejor si las alejas del lomo.
- Elige más a menudo materiales planos, como papel de seda, servilletas y páginas de libro finas.
- Cierra el libro con una cinta o una goma. Que abombe un poco es parte de la gracia.
Un junk journal casi sin presupuesto
No necesitas comprar nada para empezar. No te hace falta un kit ni un paquete de imprimibles. Con esto basta:
- un cuaderno viejo, o unas tapas hechas con una caja de cereales
- una aguja e hilo resistente, o una grapadora
- unas tijeras y una barra de pegamento
- una caja de papeles recopilados
Usa lo que ya tienes: pegatinas que te parecían demasiado bonitas para usarlas, restos de washi tape (cinta adhesiva decorativa de papel), cintas de regalos y dibujos de los niños. Si aun así quieres imprimir algo, elige imágenes libres de derechos e imprímelas en un papel algo más grueso. En papel de impresora fino enseguida quedan apagadas y se ondulan al pegarlas.
Si quieres comprar una sola cosa, que sea una buena barra de pegamento o una buena cinta. Lo demás llega solo, página a página.
Preguntas sobre este tema
¿Qué necesito para hacer un junk journal?
Una base, como un cuaderno, unas tapas de libro viejas o cuadernillos doblados por ti, un montón de papel que de otro modo tirarías, algo para pegar y una tarde tranquila. No hace falta comprar nada.
¿Cómo se cose un cuadernillo de un junk journal?
Haz una plantilla con tres agujeros y perfora todas las hojas y el lomo de las tapas. Empieza por dentro en el agujero central, entra por el agujero de arriba, pasa por dentro hasta el de abajo y vuelve a salir. Por último, entra por el agujero central y ata los extremos a cada lado de la puntada larga.
¿Cómo evitar que un junk journal quede demasiado gordo?
Haz sitio antes arrancando hojas de un cuaderno que ya tengas, haz cuadernillos finos y reparte las cosas gruesas por todo el libro en vez de amontonarlas en una sola doble página. Cierra el libro con una cinta o una goma.
¿Qué materiales se usan para un junk journal?
Todo el papel y la tela que sea bonito o guarde un recuerdo y que de otro modo tirarías: sobres, entradas, páginas de libro, envases, cintas y restos de papel decorado.


