Ir al contenido
Todos los artículos
Primeros pasos · 7 min de lectura

Art journaling: cómo empezar

Un cuaderno en el que puedes pringarte, pegar y escribir sin que tenga que quedar bonito. Esto es lo que necesitas y así haces tu primera página.

Cuaderno de bocetos abierto con páginas abstractas de colores vivos en rosa, verde, naranja y negro con espirales y puntos blancos
Foto: Deeana Arts 🇵🇷 · Pexels

Puede que ya las hayas visto: páginas llenas de pintura, trocitos de revista, un pajarito estampado y una sola frase en letras grandes. Eso es art journaling. A menudo parece arte, pero en realidad es un diario en imágenes. Lo mejor es que no tiene que quedar bonito. Así puedes empezar, con pocos materiales y sin saber todavía cuál es tu estilo.

Qué es un art journal

Un art journal es un cuaderno en el que, con pintura, collage, dibujos, sellos y palabras, muestras lo que te ronda por la cabeza. Un sentimiento, un color que te apetecía usar, una frase que se te quedó grabada, un día que quieres recordar. No hay reglas sobre lo que debe llevar. Lo que importa es el hecho de crear, no el resultado final.

La diferencia con un scrapbook está sobre todo en el objetivo. Un scrapbook guarda recuerdos: las fotos son las protagonistas y suele hacerse para hojearlo más adelante o regalarlo. Un art journal es más bien un patio de juegos. Pruebas técnicas, ordenas tus ideas y no tienes que dar explicaciones. Puedes poner fotos, pero no es obligatorio.

Eso sí, la frontera es muy fina. Muchas scrappers usan técnicas de art journal como fondo para un layout, y una página de art journal con una foto ya es, en el fondo, una página de scrapbook.

Qué cuaderno elegir

Lo más importante es el papel. La pintura, el pegamento y el agua hacen que el papel fino se ondule, y lo que pones en una cara se transparenta por la otra. Por eso conviene elegir papel de al menos unos 200 g/m². El papel de impresora normal es de 80 g/m², así que es más del doble. El papel de acuarela de unos 300 g/m² aguanta todavía más.

En qué puedes fijarte:

  • Los cuadernos mixed media están pensados para materiales secos y húmedos a la vez. Para un primer cuaderno, son la opción más segura.
  • Los cuadernos de acuarela aguantan mucha agua, pero su textura rugosa a veces complica las líneas finas.
  • Un cuaderno de espiral se abre del todo y queda plano, y puedes pasar las páginas con facilidad. Un cuaderno encuadernado se parece más a un libro de verdad y te permite trabajar por encima del centro.
  • El A5 es un buen tamaño para empezar: lo bastante grande para jugar y lo bastante pequeño para llenarlo rápido.

No tiene por qué ser caro. También vale un libro viejo encuadernado de una tienda de segunda mano, una agenda o una libreta con un papel algo más grueso. En ese caso, da primero una capa de gesso a las páginas y, si quieres, pega dos entre sí: así quedan lo bastante firmes.

Materiales básicos para empezar

Necesitas menos de lo que dan a entender los vídeos. Con esta lista llegas lejos:

  • Gesso: una imprimación blanca que parece pintura espesa. Hace el papel más resistente, ayuda a que la pintura se adhiera mejor y evita en parte que la humedad traspase. Al secarse, la capa queda algo rugosa, así que también el lápiz y el pastel agarran mejor.
  • Pintura acrílica: basta con unos pocos tubos de calidad estudiante. Blanco, negro y dos o tres colores que te gusten. La acrílica es resistente al agua una vez seca, así que puedes trabajar capa sobre capa.
  • Pegamento: una barra de pegamento para papel, o matte medium (un medio acrílico que sirve a la vez de pegamento y de capa protectora) para papel fino, servilletas y papel de revista.
  • Bolígrafos: un rotulador calibrado negro resistente al agua y un bolígrafo de gel blanco o un rotulador de pintura para escribir sobre fondos oscuros o pintados. Los rotuladores normales suelen deslizar mal sobre la acrílica seca.
  • Utensilios: un pincel plano, una tarjeta vieja de plástico para extender la pintura, toallitas de bebé para limpiar y unas tijeras.

Útiles para más adelante, pero no imprescindibles: plantillas, sellos, washi tape, tinta y pasta de textura. Empieza poco a poco y compra algo solo cuando notes que lo echas de menos.

El material para collage no hace falta comprarlo. Guarda tarjetas, mapas viejos, papel de regalo, tiques, páginas de revista y envoltorios bonitos. Un sobre o una bolsita con cierre zip para cada tipo te facilitará encontrar las cosas después.

Tu primera página: fondo, imagen, palabras

Una página en blanco puede bloquearte. Por eso ayuda pensar en tres capas. No tienes que hacerlas en una sola tarde: hoy el fondo, mañana la imagen y el fin de semana las palabras también está perfecto.

Capa uno: el fondo

Primero extiende una capa fina de gesso sobre la página y deja que se seque. Después elige un color y pinta toda la página. En cuanto deja de estar en blanco, has superado el primer obstáculo.

Algunas formas sencillas de dar más vida a tu fondo:

  • Pon un poco de pintura en una tarjeta vieja de plástico y pásala por la página. Las rayas y los huecos son justo lo bonito.
  • Pon dos o tres colores uno al lado del otro y deja que se mezclen un poco donde se tocan. Elige colores que combinen, o acabará saliendo marrón.
  • Pega trocitos de revista, papel de libro viejo o una servilleta y pinta parcialmente por encima.
  • Aplica pintura a toques a través de una plantilla o salpica un poco de pintura diluida con un pincel.

Deja que cada capa se seque bien antes de seguir. Pintura húmeda sobre pintura húmeda se convierte enseguida en barro.

Capa dos: la imagen

Elige una sola cosa que sea el centro de atención. Puede ser una imagen recortada, un sello, una forma sencilla como un círculo o un corazón, una foto o un dibujo. Si no sabes dibujar, no pasa nada: el collage y los sellos cumplen la misma función.

Coloca primero la imagen suelta sobre la página y muévela hasta que te convenza. Después pégala. Si quieres que un sello quede nítido sobre un fondo rugoso y pintado, estámpalo en papel de seda fino y pega ese papel. Así parecerá que has estampado directamente en el cuaderno.

Capa tres: las palabras

Las palabras hacen que una página sea personal. Puede bastar una sola palabra, una frase que te llegó o unas líneas sobre cómo fue tu día. Escribe en grande y atrévete a usar tu propia letra. Las letras torcidas forman parte de ti.

Si quieres escribir algo que nadie debe leer, también puedes. Escríbelo en la página y luego pinta encima, o escríbelo en una tarjetita suelta que guardes detrás de una solapa.

Por último, puedes añadir líneas, puntitos o un borde con un bolígrafo de gel blanco o un rotulador calibrado negro. Eso le da el toque final.

¿Y si todavía no conoces tu estilo?

Es normal, y en realidad es la parte más divertida. El estilo surge creando, no pensando en ello. Algunas cosas que ayudan:

  • Prueba una técnica nueva en cada página. Después de diez páginas sabrás qué te gusta y qué no.
  • Trabaja con una paleta de colores limitada, por ejemplo dos colores más el blanco y el negro. Limitarte hace que elegir sea más fácil.
  • Usa un tema o una palabra como punto de partida si no sabes qué hacer: una estación, un lugar, un verso de una canción.
  • Sigue un tutorial y cópialo sin problema. Es práctica, y tus propias decisiones se cuelan solas.
  • Hojea lo que has hecho una vez al mes. ¿Qué páginas te alegran? ¿Qué colores y técnicas se repiten? Ahí está tu estilo.

Las páginas feas forman parte del proceso. Siempre puedes trabajar encima: una capa de gesso lo deja todo como nuevo. O puedes dejarlas tal cual, como prueba de que te atreviste a probar algo.

¿Tienes que enseñar tus páginas?

No. Un art journal es tuyo. Mucha gente lo mantiene totalmente privado, precisamente porque eso da libertad para pringarse y ser sincera. No tienes que dar explicaciones a nadie.

A algunas personas les gusta compartir una página de vez en cuando, con una amiga, en una tarde creativa o en internet. Puede inspirarte y darte confianza, pero no es un requisito. Si quieres guardar o enseñar una página sin soltar el cuaderno, puedes escanearla y elegir tú quién la ve.

Deja el cuaderno en un sitio donde lo tengas a mano y haz una página cuando te apetezca. Tres veces al mes es suficiente. No se trata de ser constante, se trata de disfrutar.

Preguntas sobre este tema

¿Qué diferencia hay entre un art journal y un scrapbook?

Un scrapbook guarda recuerdos, con las fotos como protagonistas. Un art journal es más bien un patio de juegos para probar técnicas y ordenar tus ideas; puedes poner fotos, pero no es obligatorio.

¿Qué papel se necesita para un art journal?

El papel de al menos unos 200 g/m² aguanta mejor la pintura y el pegamento, y el papel de acuarela de unos 300 g/m² aguanta todavía más. El papel fino lo puedes reforzar con una capa de gesso.

¿Qué materiales necesito para empezar un art journal?

Bastan un cuaderno con papel grueso, gesso, unos tubos de pintura acrílica, pegamento y un bolígrafo resistente al agua. El material para collage no hace falta comprarlo: tarjetas, páginas de revista y envoltorios funcionan de maravilla.

¿Hay que saber dibujar para hacer un art journal?

No. El collage, los sellos y las palabras cumplen la misma función que un dibujo, y un art journal no tiene que quedar bonito.

Más lecturas