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Técnicas · 7 min de lectura

Cómo usar una máquina de troquelar: troqueles y carpetas de embossing

Una máquina de troquelar corta formas y marca relieve en el papel. Te contamos cómo montar el sándwich, conseguir que los troqueles corten bien y hacer que tus placas de corte duren más.

Corazones de papel recortados en colores vivos sobre un fondo oscuro
Foto: Katie Rainbow · Pexels

Una máquina de troquelar parece algo aparatosa, con su manivela y su montón de placas transparentes. Pero cuando entiendes lo que pasa, es una de las herramientas más tranquilas de tu mesa. Giras la manivela, sale una forma, y es exactamente igual cada vez. Aquí te contamos cómo funciona una máquina de troquelar manual, qué hacer si un troquel no corta del todo y cómo usar las carpetas de embossing.

Qué hace una máquina de troquelar

En el fondo, una máquina de troquelar manual es una prensa con dos rodillos. Pones un troquel sobre el papel, colocas placas alrededor y pasas todo entre los rodillos girando una manivela. La presión empuja el borde afilado del troquel a través del papel, y te queda una forma recortada.

Un troquel, en inglés die, es una pieza fina de metal con un borde de corte en forma de flor, letra, etiqueta o cenefa. Con la misma máquina también puedes hacer embossing: en vez de cortar el papel, le marcas un dibujo en relieve.

¿Para qué la quieres? Las formas que con tijeras no salen limpias, como hojas finas o letras con florituras, salen perfectas. Y si necesitas diez etiquetas iguales para un álbum o un montón de tarjetas, te ahorras una tarde entera recortando.

El sándwich

El montón que pasas por la máquina se llama sándwich. Normalmente lleva:

  • una placa base o plataforma, que regula la altura
  • una placa de corte
  • tu papel
  • el troquel, con el borde de corte hacia el papel
  • una segunda placa de corte encima

El orden exacto y el número de placas cambian según la máquina. En la placa base o en el manual suele haber un esquema, y esa es tu mejor guía. Si el sándwich es demasiado grueso, se atasca. Si es demasiado fino, el troquel no corta.

Algunas cosas que ayudan:

  • Coloca las placas un poco escalonadas, así los rodillos las agarran mejor.
  • No fuerces nunca la máquina. Si cuesta mucho girar, comprueba primero que el orden sea el correcto.
  • Pasa los troqueles alargados a lo largo por la máquina.
  • Deja algo de espacio entre troqueles si pasas varios a la vez.
  • Sujeta el troquel con una tira de cinta de baja adherencia para que no se mueva. Una cinta que pegue poco, como la washi tape o una cinta especial para troquelar, no estropea el papel.

A veces cruje y chirría bastante, y las placas de corte se llenan de arañazos y surcos. Es normal. La presión es alta, y la máquina está hecha para eso.

Si un troquel no corta del todo

Es la queja más habitual. El papel queda marcado, pero tienes que sacar la forma a presión o los trocitos finos se quedan pegados. Algunas causas y soluciones:

  • Falta presión. Pon una hoja de papel o cartulina fina debajo de la placa de corte inferior para que el sándwich sea un poco más grueso. Muchos scrappers usan también una lámina metálica fina, un shim. Colócala entre dos placas, nunca pegada directamente al troquel.
  • Vuelve a pasar el sándwich, si quieres al revés o girado un cuarto de vuelta.
  • Placas de corte gastadas. Una placa llena de surcos profundos o combada reparte la presión de forma desigual. Dale la vuelta o usa otra.
  • Papel demasiado grueso o rígido. Los troqueles finos funcionan mejor con cardstock normal o más fino. El cartón grueso pide más presión de la que puede dar una máquina pequeña.
  • El troquel está al revés. Comprueba que el borde de corte mire hacia el papel.

Si se quedan papelitos dentro del troquel, sácalos con cuidado con un punzón o un pincel viejo. Para troqueles con muchos huecos pequeños existen cepillos y alfombrillas especiales. Si quieres que el reverso de una forma fina ya sea adhesivo, pega una lámina adhesiva de doble cara en el papel antes de troquelar. Así te ahorras pelearte con el pegamento en piezas diminutas.

Carpetas de embossing para el relieve

Una carpeta de embossing es una funda de plástico con un dibujo por dentro: en relieve por un lado y hundido por el otro. Metes el papel, cierras la carpeta y la pasas por la máquina con las placas que indique el esquema. El papel sale con un relieve de rombos, flores, madera o ladrillos. Se llama embossing en seco, porque no necesitas tinta ni calor.

Hay carpetas normales y carpetas 3D. Las normales dan un relieve plano y uniforme. Las 3D son más gruesas, marcan más profundo y a menudo piden otra combinación de placas. Aquí también conviene mirar las instrucciones de tu máquina.

Trucos para un relieve bonito:

  • El cardstock teñido en masa da el resultado más uniforme. En el papel con núcleo blanco, a veces ese blanco asoma en las zonas más altas.
  • Si quieres que el dibujo destaque, después del embossing pasa con mucha suavidad una lija fina por encima. Así las partes en relieve quedan más claras. También funciona pasar un tampón de tinta con suavidad.
  • Algunos troqueles también sirven para hacer embossing en lugar de cortar. Para eso pones una alfombrilla de goma para embossing en el sándwich en vez de una placa de corte, y el troquel marca sus líneas sin cortar.

Por cierto, cortar varias veces la misma forma y pegar las piezas unas sobre otras también da profundidad. Cinco capas de la misma letra, con otro color encima, te dan un título que de verdad sale de la página.

¿Sirven los troqueles de otras marcas?

Casi siempre, sí. Los troqueles finos de metal que fabrican la mayoría de las marcas funcionan en casi cualquier máquina manual. Fíjate en esto:

  • El ancho de la abertura. Las máquinas pequeñas y ligeras solo admiten troqueles y carpetas estrechos. Mide el troquel antes de comprarlo.
  • Los troqueles gruesos, en inglés steel-rule dies. Llevan una cuchilla de acero en un bloque de madera o plástico con espuma. Están pensados para materiales gruesos como fieltro, tela o cartón, y no caben en todas las máquinas.
  • La combinación de placas. Un troquel de otra marca a veces pide un sándwich un poco distinto. Empieza con la combinación estándar y añade una hoja de papel si hace falta.

Si tienes dudas, mira lo que dice el fabricante de tu máquina sobre troqueles de otras marcas. Un sándwich demasiado grueso puede dañar la máquina, y a veces pierdes la garantía.

Cómo hacer que las placas de corte duren más

Las placas de corte son consumibles. Se llenan de surcos, se comban y al final se rajan. Con unos cuantos hábitos te duran bastante más:

  • Dales la vuelta a las placas a menudo, para que las dos caras se gasten por igual.
  • Cámbialas también de posición: la placa de arriba es la que más surcos se lleva. Algunos scrappers dejan a propósito una placa fija arriba y solo la cambian cuando ya no da más.
  • Si una placa se ha combado, la próxima vez ponla en el sándwich con la parte abombada al revés. Así vuelve a enderezarse un poco.
  • No troqueles siempre en el mismo sitio; reparte los troqueles por toda la placa.
  • No añadas presión extra si no hace falta.
  • Ten un juego de repuesto en casa. Una placa se raja siempre en el peor momento.

Guarda los troqueles en plano, por ejemplo sobre una lámina magnética dentro de una carpeta. Así se mantienen rectos y ves enseguida lo que tienes.

¿De verdad necesitas una máquina de troquelar?

No. Para empezar con el scrapbooking te bastan unas tijeras, un cúter, una regla y pegamento. Una máquina de troquelar empieza a merecer la pena cuando ves que necesitas a menudo las mismas formas, o si te gusta hacer tarjetas.

También hay buenas opciones intermedias:

  • Perforadoras, como una redondeadora de esquinas o una perforadora de círculos, para formas pequeñas.
  • Formas ya troqueladas de una colección de papel, que muchas veces combinan con tu papel.
  • Recortar a mano motivos de papel estampado, que puede ser sorprendentemente relajante.

Si dudas entre una máquina de troquelar manual y una máquina de corte electrónica: son dos herramientas distintas. Una máquina de troquelar funciona con troqueles que compras; una máquina de corte recorta lo que diseñas en una pantalla. De eso hablamos en otro artículo.

Si te compras una, empieza con unos pocos troqueles que vayas a usar una y otra vez: un juego de círculos o rectángulos para fondos y etiquetas, un alfabeto para títulos y una cenefa. Les sacarás más partido que a un cajón lleno de motivos sueltos.

Preguntas sobre este tema

¿Cómo funciona una máquina de troquelar manual?

Pones un troquel sobre el papel, colocas placas alrededor y pasas todo entre dos rodillos girando una manivela. La presión empuja el borde afilado del troquel a través del papel, y te queda una forma recortada.

¿Qué hago si el troquel no corta del todo?

Añade una hoja de papel o cartulina fina debajo de la placa de corte inferior, o vuelve a pasar el sándwich. Comprueba también que las placas de corte no estén gastadas y que el troquel no esté al revés.

¿Los troqueles de otras marcas sirven en cualquier máquina de troquelar?

Casi siempre, sí, porque los troqueles finos de metal funcionan en casi cualquier máquina manual. Fíjate en el ancho de la abertura y en los troqueles gruesos, que no caben en todas las máquinas.

¿Hace falta una máquina de troquelar para empezar con el scrapbooking?

No. Bastan unas tijeras, un cúter, una regla y pegamento. Una máquina de troquelar empieza a merecer la pena cuando necesitas a menudo las mismas formas o te gusta hacer tarjetas.

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