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Técnicas · 9 min de lectura

Cómo encuadernar tu propio scrapbook o journal

Anillas, una costura por el pliegue o una encuadernación japonesa: así encuadernas tu propio álbum o journal, con espacio en el lomo para páginas gruesas.

Pila de libros encuadernados con tapas de tela gris, azul, negra y crema, vistos desde arriba
Foto: Lum3n · Pexels

Un álbum comprado nunca encaja del todo. El tamaño no es el que quieres o el lomo se queda estrecho para todo lo que quieres pegar. Encuadernarlo tú lo soluciona, y es menos difícil de lo que parece. Con una aguja, un poco de hilo y unos trozos de cartón ya tienes mucho camino hecho.

Primero, la pregunta que lo decide todo: ¿qué grosor tendrá?

Un libro vacío y un scrapbook lleno son dos cosas distintas. Las fotos, tarjetas, sobrecitos y embellishments (adornos como botones, pegatinas y florecitas) hacen cada página más gruesa, pero solo en la parte delantera de la hoja. El lomo sigue igual de fino. El resultado es un libro que se abre en abanico y ya no quiere cerrarse.

Por eso los álbumes comprados llevan lomos anchos o tiras sueltas entre las hojas. Si encuadernas tú, también tienes que prever ese espacio. Así que piénsalo antes: ¿será un journal en el que sobre todo escribes, o un álbum que se llenará de fotos y capas? La respuesta decide qué encuadernación eliges.

Anillas: la forma más fácil de empezar

Las anillas son aros metálicos que se abren y se cierran con un clic. Haces dos o tres agujeros en cada hoja y en la cubierta, y listo. La gran ventaja es que siempre puedes añadir, cambiar o quitar páginas. Así el libro crece sin más con todo lo que le pegas.

Algunas cosas que conviene tener en cuenta:

  • Elige anillas holgadas: un scrapbook acaba siendo más grueso de lo que crees.
  • Perfora cada página exactamente en el mismo sitio. Haz una plantilla de cartón y colócala siempre sobre la hoja.
  • Para la cubierta, lo que mejor funciona es cartón gris de unos 2 mm. Un cartón más fino baila en las anillas.
  • Pega un refuerzo alrededor de los agujeros de las hojas finas; si no, con el tiempo se rasgan.

Las anillas también son la solución si no tienes máquina y quieres terminarlo rápido, por ejemplo para un regalo.

Plegar cuadernillos

Un cuadernillo es un montoncito de hojas plegadas que se meten unas dentro de otras, como una libreta sin tapas. Coge cuatro o cinco pliegos, dóblalos por la mitad y mételos unos dentro de otros. Con más pliegos por cuadernillo, el pliegue se abomba y las hojas interiores sobresalen por delante.

Pliega con una plegadera, una pieza plana de hueso o plástico con la que marcas bien el pliegue. Fíjate en la dirección de la fibra del papel: en la mayoría de los pliegos las fibras van en un solo sentido, y en ese sentido el papel se dobla limpio y sin agrietarse. Curva un poco una hoja en las dos direcciones; donde menos resistencia ofrece, por ahí va la fibra. Para un scrapbook, elige un papel que se doble bien y no se rompa por la línea del pliegue. El papel de acuarela y el papel de dibujo grueso suelen ir bien.

El papel normal de impresora de 80 gramos es demasiado fino para fotos. Para las páginas en las que vas a pegar cosas, de 120 a 200 gramos está bien, y para layouts pesados puede ser algo más grueso.

Coser un cuadernillo

La encuadernación cosida más sencilla es un solo cuadernillo con tres o cinco agujeros en el pliegue. Haz primero los agujeros con un punzón, con el cuadernillo abierto dentro de un cartón doblado, para que queden justo en la línea del pliegue. Usa una plantilla y todo quedará bien alineado.

Así se cose con tres agujeros:

  1. Empieza por dentro en el agujero del centro y sal hacia fuera.
  2. Por fuera, ve al agujero de arriba y vuelve a entrar.
  3. Por dentro, pasa de largo el agujero del centro hasta el de abajo y sal hacia fuera.
  4. Por fuera, vuelve a entrar por el agujero del centro.
  5. Haz un nudo alrededor del hilo largo que pasa por encima del agujero del centro y corta.

Tira siempre del hilo en la dirección del pliegue, no en perpendicular; si no, el papel se rasga. Para un mini álbum o un journal de viaje, esto suele bastar.

Varios cuadernillos

Si quieres un libro más grueso, coses varios cuadernillos entre sí. En la encuadernación copta la costura queda a la vista en el lomo y el libro se abre totalmente plano. Es práctico para trabajar en él, aunque a algunas scrappers les parece menos adecuada para un álbum con muchas fotos, porque el lomo tiene poco margen. Una variante sencilla es doblar un folio A4 por la mitad para tener cuatro páginas, hacer cuadernillos con ellos y coser cinco o seis juntos. Así tienes tu primera libreta en una horita.

Cada cuadernillo se une al anterior con un pequeño bucle alrededor del hilo de abajo, la llamada puntada de cadeneta.

Encuadernación japonesa

En la encuadernación japonesa no coses por un pliegue, sino a través de un montón de hojas sueltas, muy cerca del lado del lomo. El hilo rodea el lomo a la vista y forma un dibujo. Hay versiones sencillas con cuatro agujeros y dibujos más elaborados para álbumes formales.

Así se hace:

  • Coloca las hojas y la cubierta bien alineadas unas sobre otras y sujétalas con pinzas.
  • Traza una línea a entre 1 y 1,5 cm del lado del lomo y reparte los agujeros sobre ella.
  • Haz los agujeros con un punzón o un taladro, unas pocas hojas cada vez.
  • Antes, dobla cada hoja hacia atrás por una línea justo al lado de los agujeros. Así la página se pasa con más facilidad.

El inconveniente: esta encuadernación en realidad no está pensada para contenido grueso. El lomo tiene el mismo grosor que el montón de papel. Si vas a pegar fotos, tendrás que añadir tiras de relleno.

Hacer espacio en el lomo

Una tira de relleno es un trocito estrecho de papel o cartón que encuadernas entre las hojas, en el lomo. Hace el lomo más grueso, para que luego haya espacio para lo que pegues en las páginas. Una forma muy habitual: corta por cada hoja una tira tan alta como la página y de unos centímetros de ancho, dóblala por la mitad y encuadérnala con las hojas. Así tienes en el lomo dos capas extra por página.

Con cuadernillos cosidos funciona igual. Puedes poner una tira estrecha en cada pliegue, o usar menos hojas por cuadernillo para que haya más cuadernillos en el lomo. Con anillas, lo solucionas simplemente con anillas más grandes.

Una regla práctica: fíjate en lo que vas a pegar en cada página. Una foto sobre papel grueso necesita poco espacio extra; un sobrecito con tarjetas o una capa de embellishments, mucho más.

Qué hilo, qué aguja y qué pegamento

El hilo tiene que ser resistente y no deshilacharse. El hilo de lino encerado es la opción clásica: se desliza bien, el nudo aguanta y dura mucho. El algodón perlé fino, como el hilo de ganchillo, es una bonita alternativa para la encuadernación japonesa, sobre todo si quieres lucir un color. El hilo de coser normal suele ser demasiado fino; con él, una encuadernación copta queda demasiado floja. Y un hilo demasiado grueso en una libreta pequeña queda tosco.

Usa una aguja de encuadernar: es roma, así que no rasga más el papel. Haz siempre los agujeros antes con un punzón y deja que la aguja solo guíe el hilo.

Para la cubierta, usa cola de encuadernación o cola blanca de carpintero (PVA). Si está muy espesa, rebájala con un poco de agua y extiéndela en una capa fina con un pincel plano, del centro hacia los bordes. Los pegotes gruesos traspasan el papel fino y lo ondulan. Para pegar papel en las páginas, la cinta de doble cara suele dar menos problemas que la cola húmeda. Si quieres saber más sobre pegamentos para fotos y papel, lo tienes en otro artículo.

Una cubierta resistente

Para una tapa dura, corta dos planchas de cartón gris de unos 2 mm, algo más grandes que tus hojas, y una tira estrecha para el lomo. Colócalas sobre el material de forrado dejando una pequeña separación entre ellas, para que la tapa pueda hacer de bisagra. Una tira de cartón como separador ayuda a que ese espacio sea igual en todas partes.

La tela de encuadernar es agradable de trabajar. Lleva una capa de papel por detrás, así que la cola no traspasa la tela. También sirven el papel grueso, la polipiel y el corcho. Deja de 1,5 a 2 cm de margen alrededor para doblarlo hacia dentro. Corta las esquinas en diagonal, pero deja en cada esquina más o menos el grosor del cartón; así la punta queda cubierta.

Con papel fino o tela, es mejor poner la cola en el cartón que en el propio material. Alisa el material de forrado desde el centro y dobla los bordes hacia dentro. Para terminar, pega encima una guarda, una hoja por la parte interior que tapa los bordes doblados. Deja secar la tapa bajo unos cuantos libros pesados, con una hoja de papel de horno en medio.

Una cubierta blanda también vale. Para un journal basta con un trozo de papel de dibujo grueso o cartón fino, con un lomo que doblas al ancho que quieras.

Máquinas de encuadernar como la Cinch y la Bind-it-All

Muchas scrappers acaban comprando una pequeña máquina de encuadernar. Las marcas más conocidas son la Cinch y la Bind-it-All. Perforan una fila de agujeritos a lo largo del borde y luego cierran anillas de alambre, como las de un informe encuadernado. El grosor de cartón que admite la máquina depende del modelo; consulta lo que indica el fabricante. El grosor del alambre lo eliges según el grosor del libro.

La ventaja es la rapidez: un mini álbum o una agenda queda encuadernado en unos minutos y se abre plano. El inconveniente es que después ya no puedes añadir páginas sin abrir el alambre, y además es una compra. Así que empieza tranquilamente con anillas o con aguja e hilo, y más adelante mira si de verdad echas de menos una máquina así. Si no tienes, en una copistería a menudo te pueden hacer una encuadernación con wire-o.

Empieza poco a poco

Haz tu primer libro pequeño y con papel barato. Una libreta de un solo cuadernillo con tapa blanda te enseña más que cualquier explicación.

Preguntas sobre este tema

¿Cuál es la forma más fácil de encuadernar un scrapbook?

Con anillas. Haces agujeros en las hojas y en la cubierta y cierras las anillas, así siempre puedes añadir o cambiar páginas.

¿Cómo hacer que un álbum casero tenga espacio para fotos y adornos?

Deja espacio en el lomo con tiras de relleno o con menos hojas por cuadernillo. Con anillas, simplemente elige anillas más grandes.

¿Qué hilo y qué aguja se usan para coser una libreta?

Funcionan bien el hilo de lino encerado o el algodón perlé; el hilo de coser normal suele ser demasiado fino. Usa una aguja de encuadernar roma y haz antes los agujeros con un punzón.

¿Cómo hacer una tapa dura para un álbum casero?

Corta dos planchas de cartón gris de unos 2 mm y una tira estrecha para el lomo, y colócalas con una pequeña separación sobre tela de encuadernar o papel grueso. Dobla los bordes hacia dentro y tápalos con una guarda.

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