Cómo arreglar un error en tu página
Una mancha de pegamento, una pegatina torcida, un estampado borroso o un desgarro: casi cualquier error en tu página tiene arreglo o se puede disimular con un poco de ingenio.

Le pasa a todo el mundo. La foto ha quedado torcida, hay una mancha brillante de pegamento junto al título o el sello se ha movido un poco. Lo primero que te apetece es tirar la página. No lo hagas todavía. Casi todo tiene arreglo, y lo que no, lo puedes tapar o convertir en algo nuevo.
Primero, para un momento
A menudo un error se hace más grande porque tiras o frotas demasiado deprisa. Deja la página, mira qué ha salido mal exactamente y piensa de qué material se trata: pegamento húmedo, cinta seca, tinta, una pegatina o un desgarro. Cada error pide una solución distinta.
Prueba primero la solución en un recorte del mismo papel. Lo que funciona bien en una cartulina resistente (cardstock, papel de manualidades grueso y liso) puede estropear un papel decorado fino.
Quitar manchas de pegamento
El pegamento húmedo es lo más fácil. Da toquecitos suaves en la mancha enseguida con un trozo de papel de cocina seco o un bastoncillo, sin frotar. Frotar solo extiende el pegamento y deja el papel áspero.
Si el pegamento ya está seco, depende del tipo:
- Los restos de cinta adhesiva o de un roller de pegamento están secos y algo pegajosos. Se quitan frotando con una goma para pegamento, una especie de goma de borrar de caucho para restos adhesivos. También sirve un trozo de celo enrollado: apriétalo sobre el resto y despégalo.
- La cola blanca o de manualidades ya seca a veces se puede rascar con cuidado con una cuchilla fina. Si no sale, déjala y pega algo encima.
- Pegamento en una foto: limpia una mancha reciente con un paño ligeramente húmedo. Si el pegamento ya está seco sobre la cara de la imagen, mejor déjalo, porque al rascar la rayarás.
Más vale prevenir que curar. Usa poco pegamento, extiéndelo en una capa fina y coloca los motivos pequeños y delicados con un palillo o unas pinzas. Mientras pegas, pon una hoja de papel de borrador debajo para que el pegamento que sobra no acabe en tu página.
Despegar una pegatina o una foto
Cuanto menos tiempo lleve puesta una pegatina, más fácil se despega. Un poco de calor suave ablanda el adhesivo. Pon un secador al mínimo unos segundos, a cierta distancia de la pegatina, y levanta una esquina con una cuchilla fina, una espátula o la punta de unas pinzas. Tira despacio y en paralelo al papel, no hacia arriba.
Para las fotos pegadas con cinta va bien un trozo de hilo resistente o de hilo dental. Pásalo por debajo de una esquina de la foto y deslízalo con pequeños movimientos de sierra. Así cortas la cinta sin doblar la foto.
Algunas cosas a tener en cuenta:
- Si la pegatina se ha soltado pero el reverso aún pega, puedes ponerla en otro sitio sin más.
- Si quieres reutilizar una pegatina como algo que no vaya directamente sobre la página, por ejemplo sobre cinta de espuma, a menudo puedes quitarle la adherencia con un poco de maicena. Pruébalo antes en un recorte.
- Si no consigues despegarla sin romperla, para y mejor pega algo encima.
Si usas fotos originales que no quieres perder, mejor pega en tu libro una copia o una reimpresión. Los originales pegados no siempre se recuperan intactos. Sobre cómo despegar fotos de álbumes antiguos tenemos un artículo aparte.
Disimular un estampado fallido
Un sello que se mueve un poco o que solo estampa a medias es probablemente el error más común en una página. La tinta ya no sale del papel, así que aquí se trata de taparla. Algunas formas de hacerlo:
- Vuelve a estampar la misma imagen en un trozo de papel suelto, recórtala y pégala justo encima del estampado fallido. Con cinta de espuma debajo, hasta parece una capa hecha a propósito.
- Pon una etiqueta, un tag o una tarjeta de journaling encima.
- Tápalo con un trozo de washi tape o una tira de papel decorado.
- Estampa un segundo motivo más grande encima del primero, en un color más oscuro. Para eso va bien un sello con textura o con un patrón.
- Si el estampado solo ha quedado algo claro, termínalo con un rotulador fino o un lápiz de color.
La mejor lección llega después: estampa en un trozo suelto o en una hoja de papel adhesivo y pégalo en la página solo cuando haya quedado bien. En un journal o una agenda también puedes estampar primero sobre una tira de celo transparente. Si sale mal, solo tiras ese trocito.
Arreglar un desgarro
Si se rompe una página tuya y nueva, casi todo se soluciona por detrás. Junta con precisión los dos lados del desgarro y pega por detrás una tira de papel fino y resistente. El papel japonés es ideal: es fino y duro, y sus fibras se adhieren bien. Aplica una capa fina de pegamento, presiona y déjalo secar bajo un libro pesado, con papel de horno entre medias.
Si el desgarro está en una zona visible, también puedes dejarlo a la vista. Pega encima una tira de washi tape, o tápalo con una foto o un trozo de papel con el borde rasgado. En muchas páginas los bordes rasgados son precisamente un estilo buscado.
Con un álbum antiguo o una reliquia familiar es otra cosa. El celo normal y el pegamento hacen ahí más mal que bien a la larga: amarillean, se despegan y tiran del papel viejo. Vuelve a colocar los trozos sueltos en su sitio sin pegarlos, guarda el álbum en plano en una caja adecuada y, si es una pieza de verdad valiosa, mejor que la vea un restaurador.
Salvar una página estropeada del diario
En un journal no puedes cambiar una página así como así. Tampoco hace falta. Algunas formas de seguir adelante:
- Recorta solo la parte fallida y pega detrás un trozo de papel en blanco. Te queda una especie de patchwork, y el resto de la página se mantiene.
- Pega dos páginas entre sí. Así tienes una superficie nueva y firme, y nadie ve lo que había debajo.
- Cubre toda la página con un fondo nuevo: papel decorado, una hoja de un libro viejo, una capa de servilleta o una capa de gesso, una imprimación blanca sobre la que luego puedes volver a escribir y dibujar.
- Haz un collage: recortes, entradas y cinta sobre las partes que no te gustan.
- Deja la página tal como está y escribe debajo qué salió mal. Un año después, muchas veces es lo que más te gusta releer.
Una página que no te convence puede quitarte de verdad las ganas de seguir. Por eso, arréglala si te molesta, aunque nadie más note nada. Eres tú quien abre el libro cada vez.
Los errores como parte de tu página
Muchas cosas que hoy gustan a las scrappers parecen un accidente. Bordes rasgados, salpicaduras de tinta, una capa de papel arrugada, un sello que se sale a medias. En una página tranquila, un error puede justamente darle más vida.
Algunas formas de integrar el error en el diseño:
- Una mancha de tinta se convierte en una serie de salpicaduras si añades unas cuantas más a propósito.
- Una foto torcida parece intencionada si colocas otro elemento torcido.
- Una tira de papel mal cortada se convierte en un borde rasgado si la rasgas siguiendo la línea.
- Un desgarro en un fondo se convierte en una abertura por la que asoma un trozo de la capa de debajo.
No todos los errores tienen que desaparecer. Un scrapbook no es un impreso. Puede notarse que alguien lo ha hecho con sus propias manos. Así que un pequeño descuido que solo ves tú puede quedarse donde está.
Preguntas sobre este tema
¿Cómo quitar una mancha de pegamento de una página de scrapbook?
Quita el pegamento húmedo enseguida dando toquecitos suaves, sin frotar. Los restos secos de cinta o de un roller de pegamento se quitan frotando con una goma para pegamento. Si hay pegamento seco sobre la cara de la imagen de una foto, mejor déjalo.
¿Cómo despegar una pegatina sin romperla?
Calienta la pegatina un momento con un secador al mínimo y levanta una esquina con una cuchilla fina o unas pinzas. Tira despacio y en paralelo al papel. Si no consigues despegarla sin romperla, pega algo encima.
¿Qué hacer si un sello sale mal estampado?
La tinta no sale del papel, así que lo tapas: con un trozo de papel suelto, un tag, washi tape o un motivo más grande encima. La próxima vez, estampa primero en un trozo suelto y pégalo solo cuando haya quedado bien.
¿Cómo arreglar una página rota?
Junta los bordes con precisión y pega por detrás una tira de papel fino y resistente, como papel japonés. Déjalo secar bajo un libro pesado. En un álbum antiguo o una reliquia familiar no uses celo ni pegamento normal.


