Cómo llevar un diario de viaje, incluso cuando estás cansada
Una libreta pequeña, un par de bolis y una barra de pegamento. Así llevas un diario de viaje que de verdad terminas, incluso los días en que te apetece poco.

Un diario de viaje suele empezar con mucha ilusión y a menudo acaba el cuarto día, con un montón de páginas en blanco y un sobre lleno de tiques. Casi nunca es culpa tuya. La culpa es de una libreta demasiado grande, de cosas que te has dejado en casa y de la idea de que cada página tiene que quedar bonita. Con unas cuantas decisiones previas, sí que aguantas hasta el final.
Qué libreta llevarte
Elige una libreta que de verdad vayas a llevar encima. Una A5 o más pequeña cabe en una mochila de día, y un formato grande se queda enseguida en la maleta o en la habitación del hotel. Si prefieres pegar con calma por la noche y durante el día apenas vas a usarla, entonces sí puedes llevar una más grande.
Fíjate en tres cosas:
- Papel: lo bastante firme para pegar entradas sin que se ondule, y lo bastante grueso para que la tinta no traspase. Si vas a usar acuarela o rotuladores, elige un papel que los aguante.
- Tapa: una tapa dura resiste mochilas, bolsos y un chaparrón mejor que una blanda.
- Interior: liso, rayado o cuadriculado es cuestión de gustos. También hay diarios de viaje con preguntas para rellenar. Ayudan si no sabes qué escribir, pero dejan menos espacio libre.
La marca importa poco. Un cuaderno rayado sencillo con la tapa decorada por ti funciona igual de bien que una libreta cara de piel. Lo que cuenta es el cariño que le pones. Muchas scrappers eligen una libreta por viaje. Así está terminada cuando termina el viaje, y después ocupa su propio sitio en la estantería.
Qué más llevarte
Viaja ligera. Todo tiene que caber junto en un estuche o en una bolsita de plástico con cierre, para poder sacarlo en cualquier parte.
- Dos o tres bolis, uno de ellos resistente al agua. Con un fineliner o un boli de gel en negro y uno de color para los detalles basta.
- Una barra de pegamento o puntos adhesivos.
- Uno o dos rollos de washi tape, la cinta de papel que se rasga y se despega con facilidad. Enrolla un trozo alrededor de una tarjeta vieja y no tendrás que llevar rollos enteros.
- Una cuchilla pequeña o unas tijeritas. Las tijeras no siempre están permitidas en el equipaje de mano, así que consulta antes qué se puede llevar.
- Si quieres, unas pegatinas o un sello pequeño.
No hace falta llevar una impresora de fotos. Dibuja a lápiz un rectángulo donde irá una foto más adelante y escribe en el centro cuál es, por ejemplo «playa al atardecer». Guarda enseguida en un álbum aparte del móvil las fotos que quieras imprimir. En casa las imprimes todas de una vez y las pegas en su sitio.
Escribir durante el viaje o después
Las dos cosas valen, pero quien escribe durante el viaje recuerda más. Los recuerdos se borran antes de lo que crees, sobre todo en un viaje itinerante con un sitio nuevo cada día. Lo que apuntas esa misma noche todavía es exacto: a qué sabía la sopa, qué dijo el señor de la taquilla, a qué hora llegó por fin el autobús.
Escribir durante el viaje también cambia el propio viaje. Miras mejor, porque sabes que luego querrás contarlo. Un cuarto de hora en una cafetería o en un banco del parque suele ser suficiente.
Para mucha gente, lo que mejor funciona es un término medio. Escribe durante el viaje algo breve y rápido, aunque sea con mala letra, y termina las páginas en casa con fotos y decoración. Así tienes las palabras del momento y la calma de casa.
Entradas, tiques y recuerdos
El papel plano de un viaje vale oro: billetes de tren, entradas, planos, el tique de la panadería, un sobre de azúcar, la etiqueta de una botella, una tarjeta del restaurante, una hoja prensada del parque. A menudo dicen más que una foto.
El consejo más importante es: pégalos enseguida. Lo que guardas para ordenar más tarde se pierde, se arruga o se queda años en un sobre. Un trozo de washi tape o un poco de pegamento y ya está en la página de ese día, aunque quede torcido.
Algunos trucos:
- Pega un sobrecito de papel o una funda plegada al final de la libreta para las cosas que todavía no puedes pegar.
- Las entradas con información por las dos caras las sujetas con una sola tira de washi tape en el borde superior, para poder darles la vuelta.
- Un plano de la ciudad lo puedes doblar en pequeño y pegarlo como solapa. Colorea en él tu recorrido.
- Los tiques de papel térmico se borran con el tiempo. Escribe al lado lo más importante o hazles una foto.
- Llévate solo lo que está pensado para llevarse. Un folleto o una entrada, sí; una flor de un parque protegido, no.
Qué escribir cuando estás cansada
Después de un día entero caminando, una página en blanco pesa. Baja el listón. Unas pocas palabras son mejor que nada, y mañana ya no recordarás los detalles.
Esto funciona las noches en que estás cansada:
- Tres líneas: dónde estuviste, qué comiste, qué es lo que más se te quedó.
- Una lista en vez de frases: lo que viste, lo que oíste, lo que probaste.
- Preguntas fijas que respondes cada día: a quién conociste, qué tiempo hizo, el mejor momento del día, algo que te sorprendió.
- Un dibujito de una taza, una puerta o un plato de comida, a partir de una foto del móvil. No tiene que ser bonito; es para ti.
- Pegar la entrada de ese día con la fecha al lado. Eso también es una página.
Si de verdad no puedes más, sáltate el día sin sentirte culpable. Las vacaciones también son para descansar. Eso sí, deja un hueco con la fecha, así sabrás después dónde va cada cosa.
Por qué los diarios de viaje se quedan a medias
Casi siempre por los mismos motivos. La libreta es demasiado grande o demasiado bonita y te da miedo estropearla. Quieres terminar cada página antes de seguir, y eso lleva un tiempo que durante el viaje no tienes. Lo guardas todo para más tarde, y ese más tarde no llega. O te saltas un día y parece que el diario ya está echado a perder.
Así lo evitas:
- Elige una libreta pequeña sin demasiadas páginas. Una pequeña llena es más bonita que una grande medio vacía.
- Primero escribe, decora después. Las palabras no se pueden recuperar más tarde; el washi tape, sí.
- Acepta que durante el viaje no va a quedar perfecto. Una mancha, una línea torcida o una palabra tachada forman parte de un viaje. Un fallo lo tapas con una entrada o una pegatina.
- Si una página no sale, rellénala con una foto, un mapa o un papelito pegado. No todos los días necesitan texto.
- Reserva en casa una tarde para terminar la libreta, mejor dentro de la primera semana. Después las ganas se esfuman rápido.
Preguntas para repasar el viaje al final
Guarda las últimas páginas para repasar el viaje. Escríbelas la última noche, en el tren o en el avión de vuelta a casa. No tienes que responder a todas las preguntas; elige unas cuantas que encajen con este viaje.
- ¿Cuál fue el momento más bonito?
- ¿Qué te decepcionó o, en realidad, estaba sobrevalorado?
- ¿Qué te sorprendió?
- ¿Qué encuentro no quieres olvidar?
- ¿Cuál fue tu sitio favorito para comer o tomar un café?
- ¿Qué has aprendido sobre este lugar, y sobre ti?
- ¿Qué vas a echar de menos, y qué te hace ilusión de volver a casa?
- ¿Qué harías o meterías en la maleta de otra forma la próxima vez?
Esa última pregunta es más práctica de lo que parece. Apunta lo que no te pusiste y lo que echaste en falta, y tu próxima lista de equipaje se escribe sola.
Cuando tu diario de viaje esté terminado, escanéalo. Así lo conservas aunque algún día la libreta se moje o se pierda. La libreta en sí la pones junto a la del viaje anterior, y al cabo de unos años tendrás toda una fila.
Preguntas sobre este tema
¿Qué libreta llevar para un diario de viaje?
Elige una libreta pequeña y resistente, A5 o más pequeña, con papel que no deje traspasar la tinta y que aguante entradas pegadas sin ondularse. Una tapa dura resiste mejor las mochilas y la lluvia.
¿Qué escribir en un diario de viaje cuando estás cansada?
Bastan tres líneas: dónde estuviste, qué comiste y qué es lo que más se te quedó. Una lista, un dibujito o una entrada pegada también cuentan.
¿Cómo pegar entradas y tiques en un diario de viaje?
Pégalos enseguida con washi tape o una barra de pegamento. Para lo que todavía no puedes pegar, pon un sobrecito al final de la libreta. Los tiques de papel térmico se borran, así que escribe al lado lo más importante o hazles una foto.
¿Cómo poner fotos en un diario de viaje sin impresora?
Dibuja a lápiz un rectángulo donde irá una foto más adelante y escribe al lado cuál es. En casa imprimes todas las fotos de una vez y las pegas en su sitio.


